Alteraciones de la marcha
¿Qué es la marcha de puntillas idiopática?
La marcha de puntillas es cuando ves que tu hijo o hija camina apoyándose sobre los dedos y la parte delantera de los pies. Este tipo de marcha suele aparecer durante los primeros meses en los que camina, y seguidamente, según van pasando los meses desaparece.
Hay que preocuparse si pasados los 2 años de edad sigue usando la marcha de puntillas de forma habitual e incluso siendo su única forma de caminar o correr, en cuyo caso te pido encarecidamente que acudas a tu:
- Pediatra: Con el fin de que pueda valorar y descartar algún problema en el tendón de Aquiles, alguna enfermedad, parálisis cerebral, autismo o distrofia muscular, que aun siendo poco frecuente, siempre es recomendable descartar.
- Fisioterapeuta: Ya que mediante la Terapia de Movimientos Rítmicos y otras terapias activas, combinadas con terapias manuales se logran grandes resultados en este tipo de alteración de la marcha.
- Podólogo o podoposturologo: Con el fin de ver si hay problemas de hiper/hiposensibilidad en el pie, o algún tipo de alteración que pudiera estar generando este tipo de marcha.
- Optometrista: Ya que son bastantes los casos de niños que caminan de puntillas debido a que tienen un problema visual y/o optométrico que genera esta manera de caminar.
¿Cómo corregir el caminar de puntillas?
Un alto porcentaje de los casos se normalizan utilizando:
- Fisioterapia: Principalmente con Terapia de Movimientos Rítmicos, ejercicios y otras técnicas activas, combinadas con técnicas de terapia manual.
- Plantillas de podología / podoposturología: En mi experiencia profesional he podido comprobar como con plantillas de podoposturología se logran cambios en pocas semanas. Y pasado un tiempo se retirarán sin miedo a que vuelva el problema.
- Optometría y Terapia Visual: Ya que bastantes casos de niñ@s que caminan de puntillas presentan problemas visuales y/o optométricos que mantienen ese caminar.
- Psicomotricidad: Según cada caso, el psicomotricista planteará ejercicios, juegos y actividades encaminados a mejorar la coordinación, equilibrio y tono muscular de tu hij@ con el fin de ayudar a eliminar ese caminar de puntillas.
En muy pocos casos ha sido necesario el uso de yesos, de toxina botulínica o de cirugía, que suelen usarse en casos de parálisis cerebral infantil, (PCI), distrofias musculares y otras enfermedades que generen deformidad de los pies.
En muchos casos los niñ@s necesitan caminar descalzos con frecuencia, para que de esta manera el cerebro pueda utilizar todos los movimientos adaptativos del pie y pueda liberar todas las cargas que tiene al caminar y adaptarse a diferentes superficies. Imagina que tu hijo tiene problemas de muñecas y para ayudarle le pides que escriba, coma y coja objetos con unos guantes gruesos puestos… Muchas veces los pies se sienten igual cuando están intentando aprender a caminar y le colocamos unas zapatillas o zapatos rígidos.
Si te das cuenta, un gran pilar en la mejora es la estimulación, y por eso te pido que promuevas la actividad y el juego como una herramienta para que el cerebro de tu hij@ busque la forma de normalizar la marcha, con juegos como:
- Caminar descalzo sobre diferentes texturas: Hojas, barro, agua, piedras, hierba, etc.
- Aplaudir con los pies
- Coger objetos con dos pies y también con los dedos de un pie
- Rodar bola de pinchos por la planta del pie
- Pintar colocando un lápiz o rotulador entre el dedo gordo y el segundo dedo
- Mantener el equilibrio en superficies inestables
- Mantener el equilibrio a la pata coja y con los ojos cerrados sobre un cojín
- Usar bicicleta con o sin pedales
- Montar en patinete
- Jugar en el parque
- Carreras de obstáculos
- Realizar carreras de sacos, con los pies juntos o a la pata coja
- Empujar carritos, columpios, carretillas, etc.
Dudas frecuentes
La rotación interna o intrarrotación, es decir cuando tu hijo lleva los pies hacia dentro, es una condición muy frecuente en niños pequeños y suele deberse principalmente a 4 factores:
- Metatarsus adductus: Que es cuando en uno o ambos pies puedes ver que, en reposo, el pie de tu hijo tiene forma de media luna o de “C”, estando la parte de atrás del pie bien posicionada y siendo la parte delantera la que se ve curvada hacia dentro, generando una incluso un pliegue en la parte interna de la planta del pie de tu hijo. Es un problema que se suele corregir solo a los 6 meses de vida.
- Torsión tibial interna: Que es cuando el propio hueso de la tibia está rotado hacia dentro, pudiendo estar asociado a una rodilla en Valgo.(genu valgo)
- Torsión femoral media: En este caso es el fémur el que está girado hacia dentro y arrastra a la rodilla, tibia y pie hacia dentro. Es más frecuente que se diagnostique de 3 a 10 años.
- Problema podológico: Ya sea a nivel plantar, debido a un trastorno podoposturológico o estructural, o a un problema en el propio pie o tobillo, que requerirá de una adecuada valoración por parte de tu podólogo o podoposturólogo de confianza.
En estos casos, tengo varios consejos que darte:
- No dudes en pedir cita a tu podólogo de confianza para revisar bien los pies y las piernas
- Pide cita con tu fisioterapeuta para que pueda valorar, tratar y darte las mejores recomendaciones según cual sea el origen del problema. Recuerda que la Terapia de Movimientos Rítmicos da muy buenos resultados en estos casos.
- Evita que tu hijo se sienta en “W”, es decir, estando sentado de manera que su culete quede contactando con el suelo y tenga los pies a ambos lados, con las rodillas dobladas al máximo, ya que este tipo de postura favorece mucho que se sigan manteniendo estos problemas.
- Evita que lleve calzado mientras está en casa, recuerda que para aprender a escribir no usamos guantes de nieve, así que mejor dejar que aprenda a andar y a mover sus pies sin llevar calzado apretado.
- Permítele que se mueva y juegue ya que es la mejor forma de que por sí mismo corrija el problema sin necesidad de ayuda.
¿Por qué camina con los pies hacia fuera?
La rotación externa, que facilita la marcha cowboy, por orientar las rodillas hacia fuera, se genera debido a:
- Pies plano: Que generan que al disminuir el arco interno de los pies hace que el tobillo caiga hacia dentro y en compensación las rodillas y caderas girarán hacia fuera, orientando los pies en el mismo sentido. Normalmente los pies planos son flexibles y con el tiempo se corrigen, haciendo que los pies se vayan orientando de forma correcta a los pocos meses de empezar a caminar.
- Torsión tibial externa: Que es cuando el propio hueso de la tibia está rotado hacia fuera, pudiendo estar asociado a una rodilla en Varo (genu varo) que hace que las piernas tengan forma de “0”.
- Torsión femoral externa: En este caso es el fémur el que está girado hacia fuera y arrastra a la rodilla, tibia y pie en el mismo sentido. Este tipo de problema suele corregirse cuando tu hij@ empieza a caminar, pudiendo mantenerse unos cuantos meses hasta que finalmente desaparece por sí mismo sin necesidad de tratamiento.
- Problema podológico: Ya sea a nivel plantar, debido a un trastorno podoposturológico o estructural, o a un problema en el propio pie o tobillo, que requerirá de una adecuada valoración por parte de tu podólogo o podoposturólogo de confianza.
En estos casos, tengo varios consejos que darte, que son similares a las que se dan en casos de tener los pies orientados hacia dentro:
- No dudes en pedir cita a tu podólogo de confianza para revisar bien los pies y las piernas
- Pide cita con tu fisioterapeuta para que pueda valorar, tratar y darte las mejores recomendaciones según cual sea el origen del problema. Recuerda que la Terapia de Movimientos Rítmicos da muy buenos resultados en estos casos.
- Evita que tu hijo se sienta en “W”, es decir, estando sentado de manera que su culete quede contactando con el suelo y tenga los pies a ambos lados, con las rodillas dobladas al máximo, ya que este tipo de postura favorece mucho que se sigan manteniendo estos problemas.
- Evita que lleve calzado mientras está en casa, recuerda que para aprender a escribir no usamos guantes de nieve, así que mejor dejar que aprenda a andar y a mover sus pies sin llevar calzado apretado.
- Permítele que se mueva y juegue ya que es la mejor forma de que por sí mismo corrija el problema sin necesidad de ayuda.
Este tipo de problemas afecta alrededor del 50% de los niñ@s, entre 3 y 15 años.
Los problemas ortopédicos más frecuentes son:
- Pie plano flexible: Hay una disminución del arco plantar, que se ve hundido. Puede verse en un solo pie o en ambos.
- Pie plano rígido: El arco plantar se ve hundido y arrastra al talón que se desvía hacia fuera. Si le pides a tu hij@ que se ponga de puntillas NO corregirá el arco longitudinal de su pie, mientras que en el anterior, el pie plano flexible, si que lo haría.
- Pie cavo: El arco longitudinal del pie es más elevado de lo normal y hace que la parte interna del pie tenga menos superficie de apoyo. Es mucho más frecuente que se produzca en los dos pies a la vez.
- Genu valgo: Una rodilla está como girada hacia dentro, y en caso de que pase en ambas rodillas dibujarán como una “X”. Se acompañará de un pie o ambos pies adaptados cuyos talones harán lo mismo.
- Genu varo: Una rodilla está como girada hacia fuera, y en caso de que pase en ambas rodillas dibujarán como una “O” o un círculo. Se acompañará de un pie o ambos pies adaptados cuyos talones harán lo mismo.
- Clinodactilia: Los dedos de los pies sufren algún tipo de desviación. Suele ser congénito y puede generar un dedo infraductus, que es cuando el dedo se esconde debajo del que está al lado o supraducto que es cuando se monta por encima.
- Asimetría: Son aquellas alteraciones que aparecen solo en un pie, mientras que el otro no presenta problema alguno o lo tiene pero en mucho menor grado.
Llévalo a revisión con tu pediatra, podólog@ o podoposturolog@ si:
- Mete o saca la puntera, en reposo boca arriba, al estar de pie y caminar.
- Si ves que un pie está como caído por dentro y se queda más aplanado que el otro.
- Si ambos pies caen hacia dentro estando de pie.
- Si un pie o ambos tiene mucho arco en la planta de uno o ambos pies.
- Si anda de puntillas.
- Si notas que camina con un pie o ambos girados hacia fuera o dentro.
Sea cual sea el problema es importante tratarlo antes de los 8 años de edad, ya que de esa manera el éxito de tratamiento será muy alto.
Combinar tratamiento de fisioterapia y podología asegura que estos problemas desaparezcan o que no generen problemas de rodillas, caderas y/o espalda.