Hernia discal
¿Qué es una hernia lumbar?
Entre cada vértebra de la columna existe un disco vertebral, que es un sistema amortiguador que está dividido en 2 partes, un núcleo pulposo en el centro, que es como un gelatina, y una anillo fibroso con muchas capas que lo rodea.
La hernia de disco ocurre cuando el anillo fibroso presenta un desgarro o rotura y el núcleo pulposo se traslada por ahí. Si la rotura contacta con el potente sistema ligamentario y capsular que lo rodea no será sintomática, es decir, que no generará dolor, lo cual, aunque te llame la atención, pasa en la mayoría de los casos. Es decir, que puedes tener una o varias hernias y no tener dolor alguno.
Es cuando el núcleo pulposo se dirige hacia la médula o las raíces nerviosas cuando puede generar síntomas. Aunque en las consultas de medicina, traumatología y fisioterapia vemos muchísimos casos de pacientes con hernias que comprimen la médula o las raíces nerviosas y que no presentan ni dolor ni limitación de movilidad.
Las hernias discales más comunes son las de la parte baja de la espalda, en la región lumbar, aunque también se encuentran en la región cervical, por lo que es muy normal que si tienes una hernia se a nivel de:
- C5-C6
- C6-C7
- L4-L5
- L5-S1
Estos cuatro niveles, dos de ellos cervicales y dos lumbares, son los que más frecuentemente sufren de hernia discal.
Es importante saber que el dolor lumbar por hernia de disco representa solo un 5-10% del total de los casos que acuden al médico por dolor en la parte baja de la espalda. Sin embargo, si el origen del dolor es la hernia discal en sí, es un dolor muy incapacitante que:
No es para siempre
Ya que la mayoría suelen mejoran a los 3 o 12 meses sin necesidad de cirugía, gracias a un proceso conocido como “reabsorción espontánea” por la cual la hernia discal se reabsorbe y deja de comprimir los nervios irritados.
El tratamiento de primera elección es la Fisioterapia
Ya que ha demostrado, a largo plazo, ser tan efectiva como la cirugía. El tratamiento de fisioterapia tendrá una parte de terapia pasiva, pero sobre todo lo importante son los ejercicios de readaptación al movimiento y a la carga, para asegurar, no solo que mejoras de tus síntomas, sino que además se evitan futuras crisis de dolor.
¿Cómo saber si tienes una hernia lumbar?
Puedes sospechar de tener una hernia lumbar si presentas estos síntomas:
- Dolor a lo largo de la pierna, sobre todo por la parte posterior de esta, que puede llegar hasta el gemelo (pantorrilla) o el pie. En muchos casos se pueden sentir calambrazos que bajan por la pierna.
- Fallo en la pierna: Si notas que vas andando y de repente es como si la pierna se apagara y dejara de funcionar y tienes que cogerte a algún sitio para no caerte.
- Entumecimiento u hormigueo en la pierna
- Debilidad: Ya sea para levantar la pierna o para sujetar objetos pesados
- Lateralidad de columna: Si te miras en un espejo es normal que veas que tu cadera y tu tronco no están alineados, dando la sensación como si alguien hubiera cogido tu cadera y la hubiera empujado hacia un lado.
Si quieres confirmar si hay una hernia discal lo mejor es que hables con tu médico para que te solicite una
- RESONANCIA MAGNÉTICA: Que nos permite ver todos los tejidos, tanto óseos como blandos pudiéndose identificar claramente si hay una o varias hernias y la zona donde están generando irritación en caso de hacerlo.
- TOMOGRAFÍA AXIAL COMPUTERIZADA (TAC): Que realiza una serie de radiografías desde distintos puntos y combina dichas imágenes para crear una vista transversal de la columna y sus estructuras. Si además es en 3D, permite ver mucho mejor las diferentes estructuras
Lo que si te pido es que no permitas que ningún sanitario te diagnostique de una hernia discal viendo tan solo una radiografía, ya que en la radiografía solo se ven las vértebras y no se puede ver realmente el estado del disco vertebral. Te lo comento porque son muchos los pacientes que vienen a la consulta asustados porque le han dicho que en su radiografía se ve que hay una hernia, y esto no es posible.
Dudas frecuentes
Las causas más frecuentes de la hernia discal, tanto cervical como lumbar, son:
- Degeneración: Debido al desgaste gradual ocasionado por el envejecimiento, ya que según vamos cumpliendo años los discos vertebrales pierden parte de su contenido de agua y eso hace que sean menos flexibles y más propensos a herniarse.
- Vida sedentaria: Ya que genera una pérdida del tono muscular, que hará que sea la columna vertebral quien gestione las cargas sin apenas ayuda. Si además la postura es sentada con la espalda algo curvada hacia delante o con la cabeza ligeramente hacia delante, mayor será la carga que tendrán que sostener los discos intervertebrales.
- Trabajos con cargas: En los cuales suele haber asociado movimientos de agacharse a coger objetos o de girar la espalda hacia el mismo lado de forma repetitiva.
- Posiciones mantenidas: Ya sea por pasar muchas horas sentado sin apenas movimiento o bien por estar de pie quieto y más si encima se mantiene la cabeza ligeramente hacia delante o mirando ligeramente hacia abajo, como puede pasar a cirujanos, músicos, dependientes, etc.
- Tabaquismo: No es que fumar genere hernias, sino que se ha visto que es mucho más frecuente tener hernias si eres fumador que si no lo eres. Ten en cuenta que el problema aquí no es solo la nicotina y excipientes que se inhalan al fumar, sino que el tabaquismo prolongado afecta a la oxigenación de los tejidos, a la vascularización de los mismo y también al buen funcionamiento del diafragma respiratorio, tan íntimamente relacionado con las vértebras lumbares
Los síntomas varían mucho según la persona, ya que en la mayoría de los casos las hernias discales, ya sean cervicales o lumbares son asintomáticas, vamos, que lo mismo tú estás leyendo estas líneas y tienes una o varias hernias y no tienes dolor alguno y seguro que yo, que estoy escribiendo ahora mismo tengo que tener una o dos y todavía no me han dado síntomas alguno.
Los síntomas de las hernias cervicales “sintomáticas” son:
- Dolor cervical con crisis punzantes.
- Habrá uno o dos movimientos de cuello claramente limitados, ya sean los giros, las inclinaciones o mirar hacia el suelo o al techo.
- Realizar alguno de los movimientos limitados generará dolor intenso que podrá bajar por el brazo hasta el codo o la mano, pudiendo provocar como un calambrazo.
- Dolor, frecuentemente quemante, a lo largo del brazo, pudiendo sentir como un calambrazo que baja hasta el codo o la mano.
- Entumecimiento y/u hormigueo en las manos
- Limitación de la movilidad cervical, sobre todo por la mañana que el cuello estará muy rígido.
- El dolor aumenta muchísimo al realizar algún esfuerzo o al día siguiente de haberlo realizado, notando que te levantas con el cuello totalmente rígido.
- Los síntomas pueden mejorar si se tracciona hacia arriba de tu cuello, para eso es recomendable que acudas a un fisioterapeuta que te valore. También puedes si mejoran tus síntomas al colocar la mano del brazo que te duele tocando la oreja contraria, de manera que el codo y el antebrazo queden por encima de la cabeza. Si no te es posible llegar ahí, coloca la mano en la parte más alta de la cabeza y valora si al estar ahí un rato mejoran tus síntomas.
- En algunos casos hay una adaptación postural del cuello que hace que la cabeza esté lateralizada o inclinada hacia un lado y que al intentar corregirla, generará aumento del dolor de cuello o calambrazo por el brazo.
Los síntomas de las hernias lumbares “sintomáticas” son:
- Dolor lumbar que empeorará en algún giro, al inclinar hacia algún lado o al flexionar o extender tu espalda.
- Limitación de movilidad en alguno o varios de los movimientos descritos anteriormente, pudiéndose notar cómo en alguno de ellos al realizarlo baja dolor por la pierna o aparece un calambrazo.
- Lateralidad de columna: Si te miras en un espejo es normal que veas que tu cadera y tu tronco no están alineados, dando la sensación como si alguien hubiera cogido tu cadera y la hubiera empujado hacia un lado.
- Dolor por la pierna (ciática) que puede llegar hasta la rodilla, los gastrocnemios (pantorrilla o gemelos) e incluso hasta el pie.
- Entumecimiento u hormigueo por la pierna, ya sea por la parte anterior del muslo o por la parte posterior de la pierna.
- Pérdida de sensibilidad en alguna parte del pie, siendo la más frecuente la parte externa, donde está la parte del pie correspondiente a los dos dedos más pequeños del pie.
- Puedes encontrar también alguno de estos indicios:
- Dificultad para levantar el dedo gordo del pie hacia el techo
- Dificultad para levantar juntos todos los dedos del pie
- Dificultad para separar el antepié del suelo (flexión dorsal de tobillo)
Se que cuando se piensa en hernia, se asocia automáticamente la palabra “CIRUGÍA u OPERACIÓN”, pero has de saber que SOLO EL 5% DE LAS HERNIAS NECESITAN SER OPERADAS.
Es decir, que si recopilamos los datos que te he facilitado:
- Solo un 5-10% de los dolores lumbares y de ciática son causados por la hernia.
- De este 5-10%, solo un 5% tienen que ser operados.
Esto nos deja claro que no hay porqué pensar que la primera elección debe ser la cirugía, es más…
EL TRATAMIENTO DE PRIMERA ELECCIÓN PARA UNA HERNIA DE DISCO ES SIEMPRE LA FISIOTERAPIA, ya que
- Ha demostrado ser muy efectiva en las fases agudas de dolor, es decir, en esas primeras semanas donde apenas podrás moverte y que sentirás como un cuchillo clavado en la espalda, el glúteo o la pierna.
- Te ayudará no solo a bajar tu dolor, sino a ir mejorando tu movilidad, lo cual es de gran importancia para que vuelvas a tu día a día, usando diferentes técnicas de terapia manual, ejercicios y terapias activas como la neurodinámica, método McKenzie, potenciación muscular, etc.
- Prepararemos tus músculos, vertebras y discos para que, una vez te encuentres mejor, vuelvas a poder realizar movimientos con progresión de carga, haciendo cada vez ejercicios más efectivos que te ayudarán a evitar futuras crisis de dolor.
- Ha demostrado ser tan efectiva como la cirugía a largo plazo, viendo que al año y a los 3 años los pacientes que se han operado están igual de bien que los pacientes que, sin haberse operado, han asistido a un protocolo de tratamiento de fisioterapia activa.
A parte de esto, para ayudar a tu hernia de disco puedes tener en cuenta estas recomendaciones que son muy parecidas a las aconsejadas para la ciática, ya que la hernia discal cuando presenta síntomas, son asociados a la ciática:
- Habla con tu médico: Para que te recete la medicación pertinente, que normalmente suele ser los antiinflamatorios y en otros casos la inyección de corticoides, dependiendo de los síntomas y la limitación. El objetivo es evitar sufrir sin necesidad mientras vas tratando el problema con fisioterapia o ejercicios activos.
- Evitar alargar el reposo: Se que cuando se sufre una ciática hay momentos en los que apenas puedes moverte, pero aprovecha aquellos momentos donde el dolor es menos intenso, que suele ser a lo largo del día e intenta moverte y mover tu pierna y la espalda.
- Duerme evitando el dolor: Con ciática, muchas noches se hacen eternas y para evitar que el dolor te sobrepase las mejores posturas son alguna de estas 3:
- De lado, en posición fetal, como si estuvieras encorvado hacia delante con las piernas dobladas.
- Boca arriba, con la pierna que te duele prueba a doblar la rodilla y a dejarla caer hacia fuera y seguidamente acomodala ya sea poniéndola más recta o colocando una almohada o cojín bajo la rodilla, ya que en esta postura el nervio ciático se encuentra mucho más relajado. A continuación busca tu postura cómoda.
- Boca arriba, colocando unos cojines o almohada doblada bajo las rodillas de manera que se relajará mucho la zona lumbar y con ello lograrás mucho alivio.
- Aplica calor seco local: Ya sea con una almohadilla eléctrica o con los sacos de semillas que se calientan en el microondas.
- Cremas efecto calor y calmantes: Cada vez hay mejores cremas que provocan efecto calor y que calman el dolor. Las cuales te recomiendo que apliques principalmente en la zona lumbar y en la cadera, ya que son las zonas donde más se suele irritar el nervio ciático. Estas cremas realmente no hacen efecto sobre ese nervio, pero si ayudan mucho a generar una sensación de calma y calor que disminuye la percepción del dolor.
- Magnesio: Ha demostrado ser un gran aliado cuando el dolor es crónico. Puedes encontrarlo en farmacias, parafarmacias, herbolarios y por internet. Para los dolores musculares, ciáticas e incluso fibromialgia y fatiga crónica, el mejor es el Citrato de Magnesio y el Bisglicinato de Magnesio, siendo lo recomendable tomar 400 mg al día. Pero si tienes problemas de riñón es importante que antes hables con tu médico y que no lo tomes si tienes insuficiencia renal.
- Curcuma + Pimienta negra: Estos dos productos ya se venden conjuntamente en muchos herbolarios, parafarmacias y por internet. Generan un efecto antiinflamatorio potente, debiéndose tomar la dosis más alta recomendada por el laboratorio durante la fase de dolor de la hernia discal.
- Vitamina B12: Habla con tu médico por si ve adecuado que tomes Vitamina B1, B6 y B12, siendo la B12 (cobalamina) la que más ayuda en casos de síntomas neurológicos como es, en este caso, la ciática asociada a la hernia discal.
- Presión: Ya sea utilizando tus pulgares, una pelota de tenis o una superficie dura, dependiendo de la zona a presionar y del dolor que tengas. La idea es buscar aquellos puntos en la zona lumbar, de la cadera e incluso de la parte posterior de la pierna que te generen alivio y presionarlos durante al menos 2 minutos en cada punto que desees trabajar, para así lograr mejorar el dolor y mejorar la movilidad.
- Masajes: Que mejoran mucho el dolor, y aportan también mejora en la movilidad, ayudando mucho a aliviar los síntomas a corto y largo plazo. Yo uso muy frecuentemente los masajes para la ciática viendo rápidamente los beneficios que este genera.
- Si pasas muchas horas sentado: Coloca un rulo para tu zona lumbar, como el “rodillo original de Mckenzie con arnés”, que puedes comprar por internet ya que absorberá muchísima carga y evitará que tus lumbares se resientan. Yo lo tengo en el sillón de mi despacho y lo recomiendo muchísimo. También mira que tu pantalla del ordenador quede frente a tus ojos, que no esté colocada de manera que tengas que estar con el cuello girado, si tienes que leer muchos documentos, procura que estén a la altura de tus ojos, usando un atril. En resumen, cuidar la ergonomía de tu puesto de trabajo para reducir la carga todo lo que puedas.
- Muévete: Muchos dolores de ciática vienen asociados a pasar muchas horas sentados o manteniendo una postura mucho tiempo, por eso, no solo te recomiendo que hagas los típicos ejercicios lumbares y de ciática, sino que te invito a que te muevas tú, y que una vez haya remitido tu ciática empieces a ir a trotar, coger la bici, apuntarte a un gimnasio, ir a aerobic, zumba, batuka, o apúntate a pilates, yoga, baile, algo donde que te guste y de lo cual disfrutes.
- Evita el reposo: Está demostrado científicamente que pasar tiempo en la cama ayuda a cronificar el problema. Es normal que si tienes una crisis de dolor enorme, tengas que estar en la cama varias horas o incluso varios días, pero intenta en la medida de lo posible, esos días moverte lo que puedas aunque sea en la cama y evita que esa situación de estar encamado se alargue más de 3 días.
- Ejercicio Mckenzie: Para saber si te viene bien o no, solo tienes que ponerte de pie, y hacer los siguientes movimientos: Girar tu espalda a la derecha e izquierda con tus manos superpuestas por delante del pecho, luego baja los brazos e inclina tu espalda hacia un lado y otro bajando tu mano por el lateral del muslo y finalmente lleva tu espalda hacia delante como si quisieras tocar el suelo con tus dedos. A continuación haz el gesto de llevar una rodilla al pecho y luego la otra. Estos movimientos los usarás para valorar si alguno duele o está limitado. Una vez lo tengas claro, vamos a hacer las dos principales modalidades de ejercicio Mckenzie, sabiendo que si alguna de ellas funciona, la recomendación es hacer el ejercicio 6 veces al día durante 2 semanas:
- Coloca tus pies a la altura de tus hombros, tus manos con los dedos tocando la zona lumbar o apoyadas por encima de los glúteos (el culete) y SIN DOBLAR LAS RODILLAS o EMPUJAR CON TU CADERA HACIA DELANTE, lleva todo lo que puedas tu espalda hacia atrás 10 movimientos. Si aparece dolor en la espalda al hacerlo no es preocupante, pero si baja dolor por la pierna es mejor parar. Después de haberlo hecho 10 movimientos valora de nuevo los movimientos de girar, inclinar y flexionar el tronco para ver si los haces con menos dolor o si te mueves mas, y si es así no lo dudes y haz este ejercicio, aunque al hacerlo notes un dolor en la parte central de tu zona baja de la espalda, ya que en pocos días notarás la mejora
- Si el ejercicio anterior no te ha ayudado, siéntate en una silla y separa las piernas, seguidamente dobla tu espalda hacia delante pasando tus brazos por dentro de las piernas. Si te es posible cojete a las patas de la silla y aumenta el movimiento de doblar tu espalda ayudándote de las manos, luego levanta la espalda de nuevo y vuelve a bajar al máximo, todo lo que puedas 10 veces. Luego ponte de pie y vuelve ha hacer los movimientos de girar, inclinar y flexionar el tronco para ver si los haces con menos dolor o si te mueves mas, y si es así no lo dudes y haz este ejercicio, aunque al hacerlo notes que te tira o te duele la parte baja de la espalda, ya que en pocos días notarás la mejora
- Libro “Ciática, superala paso a paso”: Es un libro escrito por mi compañero valenciano Carlos Lopez Cubas, un auténtico fuera de serie en el tema. Realmente es un libro que no solo te enseña ejercicios sencillos que te ayudarán mucho a mejorar tus síntomas, sino que además te aclarará muchas dudas que tienes respecto a lo que te ocurre. Puedes encontrarlo en internet y también tienes ejemplos de sus ejercicios en Youtube.
- Haz ejercicios en casa: Hay muchas tablas de ejercicios y videos en Youtube que te van a ayudar muchísimo, entre los ejercicios más efectivos están estos 5:
- Una rodilla al pecho: Tumbad@ boca arriba dobla una rodilla y llévala hacia tu pecho ayudándote con las manos. Hazlo 10 veces con cada pierna.
- Ambas rodillas al pecho: Si te es posible, tumbad@ boca arriba, dobla ambas rodillas y juntalas y con ayuda de tus manos lleva ambas hacia tu pecho todo lo que puedas, sin forzar el cuello. Hazlo 10 veces.
- Culete al cielo: Boca arriba, con las rodillas dobladas, los pies bien apoyados y tus brazos a lo largo del suelo, levanta todo lo que puedas la cadera para llevarla hacia arriba. Hazlo 10 veces y si lo deseas puedes mantener la postura arriba del todo 30 segundos
- Estirando el piramidal: Sentad@ con las piernas estiradas, dobla una de las rodillas y coloca el pie pasándolo por encima de la otra pierna de manera que quede apoyado por fuera de la rodilla contraria. Una vez ahí gira tu espalda hacia el lado de la pierna doblada y si te es posible coloca tu codo sobre la parte externa de tu rodilla y el antebrazo a lo largo del muslo. Si no puedes, tan solo coloca tu mano sobre la rodilla doblada. La otra mano se apoyará en el suelo para darte más seguridad. Toma aire tranquilamente y al echarlo aumenta el estiramiento girando lo que puedas la espalda y si lo deseas también puedes empujar la rodilla doblada hacia dentro. Repítelo entre 5 y 10 veces y si lo deseas puedes mantener la posición de estiramiento 30 segundos mientras respiras.
- La cobra: Boca abajo, con las manos a ambos lados de los hombros y las piernas bien estiradas y el dorso de los pies apoyados en el suelo, toma aire lentamente a la vez que levantas la cabeza y el pecho del suelo todo lo que puedas. La idea es que tu pelvis siga pegada bien al suelo y tus codos terminen lo más recto posible, luego bajas a la vez que echas el aire. Puedes hacerlo sin respiración y mi consejo es que lo hagas 10 veces. Si lo deseas en la última puedes quedarte y mantener la postura de la cobra 30 segundos.
- Neurodinámica para ciática: En este caso es mucho mejor recomendarte ver los videos que los compañeros fisios comparten en Youtube antes que intentar explicártelo por aquí. También puedes pedirle a tu fisio de confianza que te enseñe o venir a consulta para que te enseñe los mejores ejercicios neurodinámicos adaptados a ti.
Si finalmente deben operarte o eliges hacerlo, mi consejo es que confíes plenamente en tu neurocirujano ya que hoy en día las operaciones de hernia discal son muy seguras y en pocos días volverás a estar en casa.
Lo que sí te aconsejo es que después de la operación, acudas a tu fisioterapeuta de confianza para que te ayude a evitar que vuelva a aparecer dolor en el futuro, ya que muchas veces si uno se opera, pero vuelve a sus habitos anteriores y no readapta su cuerpo, puede en el futuro volver a presentar síntomas e incluso una hernia nueva por encima o debajo de la operada. Eso sí, no cojas este dato para vivir con miedo, ni mucho menos… la idea es que una vez recuperado vuelvas a tu día a día, vuelvas a vivir feliz.