Fibromialgia
¿Qué es?
La fibromialgia es una afección crónica, que causa dolor por todo el cuerpo, además de fatiga y otros síntomas, que describiré más adelante.
Afecta al 2,4% de la población española y al 2,1% de la población mundial. Siendo el 80% de los casos que la sufren, mujeres. Siendo entre 20 y 50 años la edad más frecuente para que se inicien los síntomas.
Puede presentarse de manera aislada o asociada a:
- Enfermedades autoinmunes: Se está estudiando si la propia fibromialgia es una enfermedad autoinmune
- Alteraciones del sueño
- Depresión
- Ansiedad
¿Por qué se produce la fibromialgia?
A ciencia cierta no está claro el origen de la fibromialgia, aunque cada vez más estudios demuestran que, más allá de ser una enfermedad que afecta simplemente a los músculos, es un problema relacionado íntimamente con:
- El Sistema Nervioso Central: Relacionado con la Sensibilización Central.
- El Sistema Inmunológico: Relacionado con las citoquinas, los linfocitos T, los mastocitos y los procesos de inflamación generado por el propio sistema autoinmune.
La sensibilización central consiste en un mecanismo por el cual el cerebro y la médula, que se localiza en la columna vertebral, aumentan las señales que les llegan de cualquier parte del cuerpo, dando respuestas exageradas de dolor, hipersensibilidad e incluso de activación de dolor frente a situaciones que no son dolorosas. Para que te hagas una idea es como si tu cerebro reaccionara de forma miedosa y alarmista dando estímulos desproporcionados, que no solo generarán dolor en ese momento sino que además provocarán una “memoria del dolor” haciendo que, incluso aparezca dolor antes de hacer algo o por el simple hecho de pensar en ello. Si a esto le unes que las vías descendentes, es decir, los nervios que mandan la respuesta desde el cerebro a las partes del cuerpo, también se sensibilizan, se facilita que el dolor se perpetúe en el tiempo aunque no haya estímulo doloroso, a lo cual se le conoce como “fenómeno wind-up”.
No olvides que, aunque te esté hablando de dolor, muchas personas con fibromialgia no solo sienten hipersensibilidad al dolor sino también a olores, ruidos, alimentos, productos químicos de limpieza o incluso de higiéne.
Algunos asocian el origen de la sensibilización central a situaciones donde la persona ha sufrido estrés de forma prolongada, ya sea en el trabajo, en la propia vida familiar o por otros motivos, aunque también hay muchos casos cuyo origen de la enfermedad no tiene relación alguna con motivos psicológicos, aunque luego más adelante puedan presentar depresión o alteraciones del estado emocional, motivados por ver su vida limitada, no siendo una causa sino más bien una consecuecia.
Profesionalmente he podido comprobar que la fibromialgia es multifactorial en gran parte de los casos, siendo el Sistema Neurovegetativo y el Sistema Inmunológico uno de los pilares para mejorar los síntomas. Siendo lo más frecuente que las reacciones neurovegetativas e inmunológicas desproporcionadas sean debido a:
- Cándidas intestinales crónicas
- Virus, sobre todo del tipo herpes (simple, zoster, citomegalovirus, Eptein-Barr, varicela)
- Parásitos intestinales
- Problemas con el SIBO (Sobrecrecimiento bacteriano)
- Colón permeable.
En este tipo de situaciones es de vital importancia ayudar al cuerpo con fitoterapia y modificaciones alimentarias, durante varios meses, para notar mejoras objetivas y que se alargan en el tiempo.
Dudas frecuentes
Los síntomas más frecuentes asociados a la fibromialgia son:
- Alodinia: Cuando se siente dolor frente a un estímulo que no es doloroso, por ejemplo que te duela llevar el sujetador, que te duela que te cojan de la mano, que te den un abrazo e incluso colocarte la manta de la cama por encima.
- Hiperalgesia: Que es un estado de sensibilidad aumentada al dolor que genera que un estímulo que debería generar un dolor leve produce un dolor muy grande, esto sobre todo se nota cuando se tocan los músculos de una personas con fibromialgia que en situaciones de crisis no es capaz de tolerar que se le toque, se le presione o se le realice un masaje.
- Dolores: Que suelen afectar tanto a articulaciones (dolores poliarticulares) como a zonas musculares (dolores polimiálgicos) que podrán asociarse o no a síntomas de calambrazos, hormigueos en manos, pinchazos, quemazón o sensación de frío.
- Rigidez: La cual suele estar más presente por la mañana y después de haber estado un tiempo sentad@ o tumbad@ y que suele mejorar y permitir mejor la movilidad cuando un@ empieza a moverse o realizar alguna actividad que desencadene movimiento.
- Fatiga y cansancio: Presente en el 90% de los casos de personas con fibromialgia, que en muchos casos sienten literalmente que se levantan ya cansad@s, o como me han descrito much@s pacientes “me levanto como si me hubiera pasado un camión por encima”. En otras ocasiones el cansancio aparece más entre las 15:00 y las 19:00 de la tarde impidiendo a la persona continuar con sus actividades de la vida diaria o haciendo que las realicen con gran dolor o cansancio.
- Alteraciones del sueño: Lo cual se da en un 70-80% de los casos, ya sea porque cuesta mucho dormirse, porque se levantan muchas veces a lo largo de la noche o porque notan al despertarse como si no hubieran descansado.
- Falta de concentración y memoria: Ya sea porque haya como “lagunas” mentales o porque cueste mucho pasar un rato concentrad@ en algo o con alguien.
- Depresión y ansiedad: Presente en un 25% de los casos, ya sea porque ya se sufrían antes de sentir los dolores típicos de la fibromialgia o porque aparecieron como consecuencia de la misma.
- Cefaleas y migrañas: De las cuales podrás obtener mucha información si visitas el apartado donde hablo sobre ellas.
- Problemas de la articulación temporomandibular: Ya que son muchos casos donde se presenta dolor en la musculatura de la mandíbula, sonido articular al masticar o bostezar, bruxismo o alteración de la mordida.
- Colon irritable: Que cursa en muchos casos de personas con fibromialgia con dolores abdominales, hinchazón de barriga, intolerancia a ciertos alimentos, pesadez de estómago y crisis de estreñimiento y diarreas.
El problema que existe con la fibromialgia es que los síntomas de origen son variados y muy parecidos a otras patologías y enfermedades reumáticas o psicológicas, por lo que es normal que durante meses e incluso años no haya un diagnóstico claro.
Si es cierto, que por lo general los síntomas más frecuentes en las primeras fases son:
- Dolores generalizados que no mejoran con el paso del tiempo.
- Fatiga y sensación de falta de energía
- Insomnio
- Falta de memoria y concentración.
Si notas estos síntomas es recomendable que acudas a tu reumatólogo para que confirme el diagnóstico.
Muchos casos de mujeres que acuden a consulta me comentan que empezaron a notar en los primeros inicios síntomas de problemas para dormir y cansancio y que con el paso de los meses aparecieron los dolores generalizados y los problemas de concentración. Otras por el contrario comentan que todo empezó por un dolor cervical que poco a poco fue extendiéndose por la espalda y con los meses incluso con dolor de cabeza y hormigueo en las manos y que se asoció, con el paso del tiempo, a problemas con el sueño y cansancio. Cada caso es un mundo y no tod@s empiezan igual, aunque suelen tener alguno de estos 4 síntomas en la fase inicial.
De entre todos los consejos que podría darte, que son muchos, te facilito a continuación los que para mi entender son los más importantes:
- Evita pruebas y más pruebas: Ya que la fibromialgia no es una enfermedad cuya causa venga dada por una hernia, una rectificación cervical, artrosis o por tener el colesterol alto y sin embargo son muchos los casos de personas con fibromialgia que acuden a la consulta con una carpeta llena de documentos con pruebas y más pruebas que más que ayudar, aportan más nombres “patológicos” como por ejemplo: “tengo fibromialgia pero es que además tengo 3 hernias discales, 2 protusiones, osteoporosis y artrosis por todos lados”. y esto genera más “alarmas” en el cerebro, que lejos de relajarse dará más señales de “dolor” y de “cuidado con eso”. No digo con ello que no haga falta realizar pruebas diagnósticas, solo que, como bien son clasificadas, son “pruebas complementarias” que deben ayudar al diagnóstico, no ser usadas para alarmar y preocupar más.
- Rodéate de un buen equipo multidisciplinar: Entre los que destaco la figura del médico, del psicólogo, nutricionista y fisioterapeuta. Con el fin de ir avanzando con el apoyo de todos, siendo en algunos casos necesaria más la ayuda de unos que de otros profesionales y siendo muy recomendable que exista comunicación entre los diferentes sanitarios con el fin de obtener los mejores resultados posibles.
- Cuida lo que comes: Una parte importantísima en la recuperación y eliminación de la mayoría de los síntomas de la fibromialgia es cuidar la alimentación:
Elimina de tu dieta:
- Azúcar y sus derivados: Dulces, chucherías, chocolatinas, pasteles, etc.
- Gluten: Pan, repostería, bollería y productos con gluten. Hoy en día hay una gran variedad de productos sin gluten.
- Lácteos de vaca: Principalmente leche, queso mantequilla, nata, yogur, cuajada y helado.
- Alimentos ricos en grasas saturadas: Carnes grasas, embutidos, lácteos y comidas rápidas.
- Alimentos ricos en oxalatos: Como las espinacas, acelgas y la remolacha.
- Alimentos procesados y ultracongelados: Ya que tienen muchísimos aditivos y estabilizantes que afectan mucho al colon favoreciendo la permeabilidad intestinal.
- Alimentos fritos: Sobre todo aquellos que son rebozados con harinas refinadas. Aunque cualquier alimento frito en aceite o puesto en la sartén con algo de aceite de oliva generará altos niveles de omega-6, que favorecerá una reacción inflamatoria.
Promueve en tu dieta:
- Probióticos: Kefir de agua, chucrut, encurtidos, vinagre de manzana, algas y miso.
- Prebióticos: Ajo, cebolla, manzanas, alcachofas, avena sin gluten, espárragos, chía y plátano verde.
- Semilla de chia y lino: Pudiendo incluir si lo deseas también el aceite de lino que tiene muchísimas propiedades antiinflamatorias.
- Curcuma y jengibre: Rallando o troceando la raíz. A mi me encanta echarlo a ensaladas, infusiones y carnes blancas. Si encima son de cultivo ecológico mejor que mejor.
- Algas: Como nori, hijiki, kombu, dulse, arame, wakame, alaria o cochayuyo.
- Verduras y frutas frescas: Y si son de temporada, son mucho más beneficiosas para el cuerpo.
- Aceite de coco: Sustituyendo el aceite de oliva o de girasol para freír por el de coco virgen, y cómo se bien que el sabor de las comidas cambiará mucho, te aconsejo, que cuando tengas la comida emplatada le eches un buen chorreón de aceite de oliva primera prensa en frío, y así sabrá muchísimo mejor.
- Comidas caseras: Y si son hechas evitando el fuego intenso mejor que mejor.
- Mueve tu cuerpo: Durante las crisis fuertes de dolor es más difícil llevarlo a cabo, pero seguro que si te paras a pensar habrá algún tipo de actividad que te ayude a moverte, ya sea el aerobic, zumba, batuka, boxing, o actividades menos aeróbicas como pilates, yoga, taichi, qigong o simplemente pasear al aire libre. También hay personas que prefieren ir a grupos de escuela de espalda o fisioterapia activa donde te orientarán de forma más específica sobre qué ejercicios hacer y cómo ir progresando según vayan mejorando tus síntomas. Todas estas opciones te ayudarán a disminuir la rigidez, a mejorar tu circulación, aliviarán el dolor y favorecerán tu sueño. Si además lo realizas con más gente será una oportunidad para desconectar del trabajo, la familia y los problemas del día a día. Ve poco a poco y siempre adapta la actividad de ejercicio a como te encuentres.
- Cuida tu sueño: Evitando cenas copiosas, creando una rutina de sueño cada día, creando un ambiente relajado tras la cena y sobre todo evitando el móvil y la tele hasta altas horas de la noche. Durante el sueño, tu cerebro reprograma las vivencias aprendidas del día, libera tensiones gracias a los sueños y pesadillas, favorece la regeneración de tu organismo y equilibra tu sistema hormonal, algo vital para estar en el día a día sin dolor y con mejor estado de ánimo.
- Terapias manuales para el cuerpo: Ya sea asistiendo a fisioterapia, masajes, osteopatía, drenaje, inducción miofascial, acupuntura, shiatsu o cualquier tipo de terapia que sientas que te ayuda a seguir avanzando. Cada persona tiene un tipo de terapia que le viene mejor que otra, y tan solo es cuestión de probar y experimentarlo.
- Terapias emocionales para tu corazón: Profesionalmente recomiendo mucho la psicología, terapia gestalt, constelaciones familiares, programación neurolingüística y el mindfulness. Ya que son muchos casos de mujeres con fibromialgia que arrastran mucha carga, rabia, tristeza o miedos, que siguen condicionando su forma de vivir y de no poner límites. En muchos casos insisto a la personas en ir, mejor a terapia grupal que a individual, ya que muchas veces el formar parte de un grupo ayuda a abrir el corazón, a confiar, a enfrentarse a los propios miedos del que dirán, y no solo a eso, sino también a escuchar, a respetar y aceptar a los otros, a saber que puedes ayudarles y sobre todo, a sentirte parte de un grupo de personas en la que puedes confiar y dejarte caer.
- Terapias para aquietar la mente: Ya sea aplicando meditación, respiración pranayama, movimiento auténtico, 5 ritmos, bioenergética o recibiendo terapias como reiki o terapia cráneo-sacral. Estas terapias, ayudarán a que tú controles tu mente, ya que muchas veces los pensamientos recurrentes acuden una y otra vez y solo consiguen hundirte o inquietarte, y estas herramientas te ayudarán mucho a que seas tú quien lleve las riendas de tus pensamientos, que son al fin y al cabo los que guían cómo estarás en tu día a día.
- Refuerza tu organismo: Sobre todo evitando el estrés oxidativo, y favoreciendo la regeneración y la alcalinización metabólica. Para eso es muy importante una adecuada valoración de kinesiología y naturopatía y si no te es posible, al menos te recomiendo los productos que mejor resultados dan en caso de la fibromialgia, los cuales deberás de tomar al menos durante 2 meses para notar los resultados, y una vez confirmado puedes tomarlos dependiendo del tiempo que te recomiende tu terapeuta:
- Glutatión: De gran poder regenerador. Es cierto que es un producto caro, pero realmente da grandes resultados donde otros productos no logran ayudar nada o muy poco. Si el mismo producto contiene también cisteína y creatina mejor que mejor.
- Minerales que alcalinizan el cuerpo: Gracias sobre todo a los niveles de potasio, magnesio, zinc, calcio y vitamina B. Como por ejemplo el agua de mar, el ormus marino, o productos como Ergybase de la laboratorios Nutergia ayudan muchísimo.
- Magnesio: Eso sí, te aconsejo que sea Citrato de magnesio o bisglicinato de magnesio, que son la forma de presentación que realmente calma el dolor y baja la inflamación. Aconsejándote no superar los 300 – 400 gramos al día. Si además lo combinas con Vitamina B complex, el efecto será mucho mayor.
- Gaba: Si además de la fibromialgia sufres mucho estrés y/o insomnio. Realmente es muy efectivo si tomas 1000 mg al día y para que realmente sea efectivo debe combinarse con Vitamina B y Magnesio, por lo que tomarlo conjuntamente al Ergybase es una gran opción.
- N-acetil cisteina: (NAC) Que combinado con Glutatión favorecen muchísimo procesos alterados a nivel cardiovascular, nervioso , renal, hepático, pulmonar y endocrino.
- Reishi, shitake, maitake, cordyceps, hongo sol, coriolus: Son un conjunto de hongos muy ricos en Betaglucanos, que ayudan muchísimo a regular la microbiota intestinal, mejorando por lo tanto la respuesta del Sistema Inmunológico y por lo tanto las reacciones inflamatorias y el dolor. Hay preparados en los que ya vienen combinados, como “Fermented mushroom complete” de Laboratorios Solaray, ERgyIm de Laboratorios Nutergia y otros “Mushroom complex” de otros laboratorios.
- Evita en tu vida: El tabaco, el alcohol, el estrés, el café y el sobrepeso, ya que todos estos factores empeoran de una u otra forma el dolor, la inflamación y la respuesta inmunológica del organismo.