Depresión
¿Qué es?
La depresión es un trastorno emocional que causa en la persona un sentimiento de tristeza y apatía constante, lo cual hace que no muestre interés por las diferentes actividades del día a día. Dependiendo del caso estará asociado a unos síntomas físicos y emocionales que dificultarán realizar unas u otras tareas cotidianas y que recurrentemente se acompañarán por crisis de tristeza, culpa o de la sensación de no tener ganas de seguir viviendo.
Es una enfermedad que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a más de 300 millones de personas en el mundo y que después de la pandemia por el COVID se han disparado el número de casos, no solo en adultos sino también en adolescentes y personas mayores.
Se estima que 1 de cada 5 personas la sufrirán a lo largo de la vida y que afectará al doble de mujeres que de hombres, siendo la principal causa mundial de discapacidad, por encima del cáncer y de las enfermedades cardiovasculares.
Por fortuna, es una enfermedad de la cual se puede salir, gracias a los psicofármacos, a mejorar tu alimentación, a tener un guía que te facilite pequeños pasos para ir avanzando y así promover cambios de ciertos hábitos en el día a día que te ayudarán a que esas nubes oscuras que tanto han cubierto el cielo de tu vida desaparezcan y vuelva a verse un cielo azul con un sol brillante.
¿Cómo se clasifica la depresión?
Hay 3 tipos frecuentes de depresión, que son las más conocidas a nivel social:
Causas prenatales recurrentes
- Depresión mayor: Diagnosticada cuando una persona sufre durante varios meses, al menos 5 de los síntomas que paso a enumerarte:
- Decaimiento y fatiga
- Pérdida de energía
- Insomnio
- Dificultad para concentrarse
- Pérdida de apetito
- Irritabilidad e inquietud
- Sentimiento de culpa
- Pensamientos negativos
- Depresión menor: Cuando una persona presenta menos de 5 síntomas de los mencionados anteriormente durante al menos 2 semanas.
- Trastorno depresivo persistente: (Distimia) Que presenta síntomas no tan graves como la depresión mayor y que se perpetúa a lo largo de, por lo menos, 2 años.
Si te das cuenta, mirando los síntomas asociados a la depresión, se entiende por qué tantas personas son diagnosticadas y medicadas por depresión, ya que estoy seguro que conoces a más de una persona a tu alrededor que presenta 5 de los síntomas que te menciono. Incluso si te paras a pensar seguramente tú mism@ has pasado o estás pasando por una época de tu vida donde tienes más de 5 síntomas.
También hay otras formas de depresión como són:
- Depresión perinatal: Que ocurre en mujeres que sufren depresión durante el embarazo o después del parto.
- Trastorno afectivo estacional: Que aparece y desaparece con las estaciones del año, siendo lo más frecuente que aparezcan síntomas en otoño y que desaparezcan en primavera o verano.
- Depresión con psicosis: Que es una forma grave de depresión en la que la persona presenta síntomas de psicosis como tener creencias falsas fijas, delirios y/o alucinaciones.
- Trastorno bipolar: Anteriormente conocida como depresión maníaca. Es un tipo de depresión que presenta fases de euforia y de decaimiento cíclicas. Dichas fases suelen aparecer de forma intensa y a la persona que la sufre le cuesta reconocer que está en una de ellas, sobre todo, cuando es la fase de euforia.
Dudas frecuentes
Realmente esta parte es complicada de contestar por aquí ya que cada persona es un mundo y cada tipo de tratamiento es totalmente individual, en algunos casos lo principal es empezar por recomendar ciertos productos naturales, en otros casos sin embargo lo importante es el cambio dietético para mejorar el estado de la microbiota y en otros aplicar técnicas de relajación, de respiración, de visualización y de confrontación para liberar tensiones emocionales que ayudan a mantenerse en el estado depresivo.
Principalmente las técnicas y métodos que empleo, para que te hagas una idea de como puedo ayudarte es:
- Estudio y optimización de la microbiota intestinal: Que está íntimamente relacionada con la liberación de serotonina y otras hormonas y que a la par ayuda a bajar los niveles de cortisol (hormona del estrés) en sangre. Logrando un estado mental de tranquilidad y bienestar. Todavía hoy me sorprende la cantidad de pacientes que han acudido a consulta y que con un tratamiento adecuado de productos naturales combinado con cambios dietéticos han notado mejoras muy altas en sus síntomas de ansiedad y encima dicha mejora se ha mantenido a lo largo del tiempo incluso enfrentándose a situaciones de estrés.
- Estudio y optimización de la microbiota intestinal:: Para ello en muchos casos habrá que cambiar la forma de alimentarse, habrá que prestar atención a los hábitos a la hora de comer, ya que en muchos casos influye no solo qué comes, sino donde comes, como comes, con quién comes y qué haces mientras comes y después de comer. Esto combinado con algunos productos naturales ayudarán mucho al equilibrio de la microbiota y con ello al buen estado neurovegetativo y endocrino que queremos tener para ayudar a mejorar el cuadro depresivo.
- Remedios naturales para el estado emocional: Ya sea mediante fitoterapia, flores de Bach, kimiyá, compostos y extractos, que previamente se testarán para poder saber cual o cuales son los más recomendables según cada caso.
- Masoterapia y liberación miofascial: En zonas donde normalmente se acumula la carga debido al estado depresivo, que suele ser la cabeza, la nuca, el esternón, el abdomen, la región púbica y el sacro. Y en muchos casos hasta a los pacientes les llama la atención como después de esas técnicas realmente se sienten mejor de ánimo a lo largo de mucho tiempo.
- Estudio y equilibración endocrina: Ya que en algunos casos, el problema de la depresión viene dado por un desequilibrio en los niveles de estrógenos, serotonina, cortisol, testosterona, progesterona y la hormona paratiroidea, lo cual, no solo provocará síntomas de depresión, sino que también se puede notar: palpitaciones, dolores de cabeza, problemas digestivos, fatiga y cansancio recurrente, cambios de humor bruscos, falta de apetito sexual, trastornos del sueño, aumento de peso, retención de líquidos y dolores recurrentes.
- Liberación psomatoemocional: Combinando técnicas manuales con dinámicas que permiten al paciente ponerse en contacto con su tristeza, miedo, rabia, asco y frustración principalmente para así liberarse de emociones reprimidas, de tensiones acumuladas y que facilitan así nuevas estrategias para plantear el día a día de una forma cada vez más empoderada.
- Técnicas para aquietar la mente: Con el objetivo de estar en el “aquí y ahora”, ya sea mediante meditación, respiraciones pranayama, relajación guiada, terapia cráneo-sacral o inducción miofascial. Ya que muchas veces es necesario poder estar en un estado de conexión con un@ mism@ para poder encontrar las verdades que subyacen por debajo de la depresión.
Lo bueno que tiene este tipo de planteamiento de terapia es que se adapta muy bien tanto a pacientes que estén en tratamiento psiquiátrico, psicológico, como a personas que no han iniciado ningún tipo de terapia, aportando siempre una gran ayuda que genera cambios a largo plazo, para lograr que, con el tiempo, mires hacia atrás con el orgullo de lo que has logrado y la alegría de lo que queda por vivir.
Los síntomas más frecuentes que puedes sentir si tienes depresión son:
- Sentimiento de tristeza, ganas de llorar, inutilidad, culpa y/u odio a un@ mismo@.
- Sensación frecuente de vacío y desesperación.
- Cambios de humor con crisis de cabreo, frustración y rabia, incluso en situaciones insignificantes o sin importancia.
- Ansiedad, palpitaciones e inquietud.
- Sentimientos de culpa y de no valer para nada.
- Fijación por pensamientos negativos sobre el pasado, presente y/o futuro.
- Autocrítica destructiva y autorreproches frecuentes.
- Pensamientos frecuentes sobre la muerte y el suicidio.
- Pérdida de interés por las actividades habituales del día a día.
- Inapetencia para hacer deporte, tener vida social y mantener relaciones sexuales.
- Lentitud para razonar, hablar e incluso para coordinar movimientos del cuerpo.
- Problemas para conciliar el sueño o sueño demasiado prolongado.
- Cansancio y falta de energía incluso para realizar tareas que no desempeñan esfuerzo.
- Dolores de cabeza, espalda o por diferentes partes del cuerpo.
- Falta de apetito o incremento por comer excesivamente o tomando alimentos ricos en azúcares como dulces, bombones, pasteles, chucherías, etc.
Hay personas cuyos síntomas son lo suficientemente limitantes como para afectar en sus actividades cotidianas, ya sean en la casa, el trabajo, los estudios o la interacción con otras personas. Algunas otras por el contrario, pueden trabajar, atender su hogar y amistades y sin embargo sentir, cuando paran, que tienen una tristeza y sensación de vacío interior, al cual no saben encontrarle justificación.
Desgraciadamente, la depresión después de la pasada crisis por COVID ha pasado factura en jóvenes y personas mayores, por lo que también es interesante conocer los síntomas que presentan cada uno:
Signos y síntomas de depresión en niños:
- Tristeza, llanto y desesperación frecuente.
- Comentarios frecuentes negativos sobre sí mism@
- Pensamientos negativos sobre los acontecimientos que vive en casa, colegio o con amigos.
- Preocupación excesiva y pensamientos frecuentes sobre la muerte
- Miedo de estar sol@ o conductas muy agresivas
- Apego excesivo a personas o a objetos.
- Irritabilidad y cambios de humor repentinos y motivo alguno
- Aumento o disminución del peso.
- No tener ganas de interaccionar con el resto de la familia.
- No tener ganas de realizar actividades familiares, sociales o lúdicas
Signos y síntomas de depresión en adolescentes:
- Tristeza combinada con momentos de gran irritabilidad y faltas de respeto
- Sensación de ser inutil y no servir para nada.
- Autocrítica destructiva sobre su físico, su forma de ser o de relacionarse con los demás.
- Bajo rendimiento escolar o baja asistencia a la escuela/instituto.
- Sensación de sentirse incomprendido y extremadamente sensible
- Dependencia de algún tipo: Al ordenador, al móvil, a la tablet, a la comida , al alcohol o algún tipo de droga.
- Insomnio o exceso de sueño.
- Aislamiento, pasando muchas horas sol@ y evitando interaccionar con gente.
- Problemas con la alimentación, ya sea por falta o exceso.
- Autolesiones y/o estallidos de rabia rompiendo objetos o agrediendo verbal, psicológica o físicamente a otros miembros de la familia.
Signos y síntomas de depresión en personas mayores
- Tristeza, llanto y sensación frecuente de soledad.
- Pensamientos y comentarios negativos muy frecuentes
- Queja y exigencia de presencia o de atención, aún estando bien atendidos.
- Pensamientos suicidas e intentos de suicidio, sobre todo en hombres.
- Aislamiento en el hogar, sin deseo de salir a socializar o ha realizar actividades familiares, sociales o lúdicas.Problemas de memoria
- Cambios de personalidad
- Dolores físicos frecuentes y en muchas zonas
- Fatiga
- Pérdida de apetito
- Insomnio y miedos nocturnos
El gran problema que existe con las personas mayores es que muchos de ellos entienden que es normal quedarse en casa, estar con la tele y sentirse tristes, y es por ello por lo que el planteamiento de su terapia tan solo es la medicación y no se plantean ni ellos, ni los familiares, acudir a terapia para poder salir de ese estado en el que uno está más con un pie metido en el ataúd que experimentando las diferentes oportunidades que brinda la vida mientras estamos vivos.
La depresión no tiene una sola causa que motive ese estado, sino que es multifactorial y se asocia a diferentes factores:
- Factores genéticos: Ya que los genes facilitan que si tienes familiares con depresión, puedas tenerla. Aunque se sabe que estadísticamente hay personas con depresión sin antecedentes familiares y hay progenitores con depresión cuya descendencia no presenta problemas algunos de tipo depresivo.
- Factores biológicos: Sobre todo relacionados con la microbiota del intestino, cuyo desequilibrio tiene muchísima relación con la depresión, sin olvidar el sistema endocrino, encargado de regular las hormonas que nos mantienen en un estado óptimo emocional, por ejemplo, muchos casos de depresión, realmente son problema de hipotiroidismo que una vez tratados se recuperan anímicamente sin problema. La bioquímica cerebral es otro factor biológico que en muchos casos presenta alteraciones que facilitan el estado depresivo, y que está principalmente relacionado en el caso del trastorno bipolar. Recientes estudios demuestran que el virus Epstein-Barr, más conocido como la mononucleosis, también facilita un estado depresivo orgánico y psicologico y con un adecuado tratamiento, la persona que pensaba tener depresión nota como mejora y vuelve a un estado de felicidad pleno.
- Factores ambientales: Ya sea por las estaciones del año, por la baja exposición a la luz solar, ya que la secreción de melatonina y serotonina, que son hormonas íntimamente relacionadas con la depresión, dependen mucho del tiempo que pasamos expuestos a la luz solar y cuyo desequilibrio afectará en el sueño, a nivel físico y a nivel psicológico. También afecta a este nivel el vivir en un lugar cuyas temperaturas dificultan la interacción con otras personas. Estos y otros factores ambientales afectan sobre todo al trastorno afectivo estacional.
- Factores familiares: Ya sea por vivir sol@, por muertes de familiares cercanos, por el divorcio de los padres, por haber vivido situaciones traumáticas en la etapa infantil que todavía dejan marca en la etapa adolescente y adulta, por tener parejas o familiares tóxicos que maltraten psicológica, verbal o físicamente, por tener un@ mism@ rabia, culpa, miedo o tristeza reprimida frente a otros familiares, o bien por la forma de interaccionar y convivir con unos y otros, son factores que facilitan mucho que se genere o se mantenga un estado depresivo.
- Factores laborales: Principalmente por el cierre de una empresa o negocio propio, por no estar trabajando, por trabajar en una labor que no se desea o por soportar un trato vejatorio o con un mal ambiente laboral a lo largo del tiempo o por tener estrés laboral frecuentemente.
- Factores sociales: Relacionados principalmente con la muerte de un amigo o mascota, la falta de interacción social en un ambiente de confianza y/o lúdico. También puede ser debido a tener amistades tóxicas de las que no nos desprendemos y que afectan regularmente en nuestro estado de ánimo. Situaciones de acoso, bullying o la presión de la gente son factores que afectan mucho a niños y adolescentes que en muchos casos eligen aislarse , marginarse o interaccionar con inseguridad y falta de decisión.
- Factores personales: Relacionados principalmente con la resiliencia, que es la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias adversas e incluso traumáticas. También relacionado con la forma que tenemos de vivir, según nuestro eneatipo, del cual te explico más en el siguiente apartado. Sin olvidar que muchas veces se nos olvida cómo nuestros pensamientos recurrentes modifican nuestro estado de ánimo, pudiendo estar frecuentemente generando y retroalimentando pensamientos negativos que en muchos casos no tienen relación con la realidad. Y es poniendo atención a estos factores personales cuando en muchos casos empiezan a promoverse cambios que ayudan a dejar atrás el estado depresivo.
Si deseas dejar atrás la depresión, es importante que plantees este reto como si tuvieras una armadura oxidada puesta, que tienes que ir quitando poco a poco y que en algunos casos necesitará que le eches 3 en 1 ,en otros que le quites algo de óxido e incluso que tires de la pieza de metal para quitarla del todo… En algunos momentos de este proceso te caerás, notarás lo pesada que es la armadura, lo agobiante de sentir como te aísla del mundo, pero te animo a que seas consciente, en esos momentos de lo que ya has logrado, de los trozos de armadura, por pequeños que sean que ya has eliminando, y si hace falta incluso puedes ir apuntando las cosas que has logrado hacer y mantener, ya que estoy seguro que si avanzas paso a paso dándote tiempo y confiando en tí, un día mirarás hacia atrás y verás los restos de armadura en el suelo mientras tú sientes la libertad de moverte, respirar y vivir sin ella.
Para eso empieza por cualquiera de estos puntos y poco a poco ve sumando otros, según te vayas sintiendo preparad@. Desde aquí te mando mucho ánimo y fuerza para que lo logres:
- Ejercicio físico: Puedes empezar por pasear y salir a la calle, mirando a tu alrededor y sobre todo mirando la cara de las personas con las que te cruzas. Empieza, si quieres, por salir solo 15 minutos y luego media hora o incluso una o dos horas cada día. Con el tiempo si te ves con ánimo puedes salir en grupo, trotar, apuntarte a alguna clase o actividad al aire libre como senderismo, marcha nórdica. Recuerda que mover tu cuerpo libera endorfinas y serotonina y a la vez te ayudará a aumentar tus niveles de oxígeno en el cuerpo, a soltar las tensiones acumuladas y sobre todo a sentir tu cuerpo vivo.
- Aliméntate bien: Esta parte es clave para poder encontrarte mejor, para eso, mi consejo es que mires en internet o en Youtube o si quieres solicitame a mi la “dieta antiinflamatoria” ya que es un tipo de dieta que te ayudará muchísimo a quitar de tu día a día alimentos que realmente facilitan que estés en un estado depresivo, pues generan un gran desequilibrio en tu flora intestinal y está a su vez repercutirán en tu sistema inmunológico, neurovegetativo, endocrino y nervioso. No te haces una idea la de pacientes que han acudido a consulta motivados por depresión y que simplemente cambiando su dieta han notado una mejora muy alta en su estado de ánimo, ya que el cambio de dieta promueve la mejora de la microbiota intestinal, que tiene una íntima relación con el estado emocional.
- Conoce tu eneatipo: Todas las personas tenemos una predisposición a tener más un tipo de pensamientos, sentimientos y formas de actuar frente a lo que nos ocurre, de manera que se pueden clasificar en 3 formas, las personas que son más mentales, las que son más emocionales y en tercer lugar las ue son más viscerales o instintivas. Dentro de cada uno de estos 3 grupos hay otros 3 subgrupos, que piensan, sienten y actúan según “filtros” diferentes y que hacen que tengamos una cierta tendencia a vivir de una manera u otra. Si sabes a que eneatipo perteneces podrás encontrar mucha información sobre cómo poder encontrar un mejor equilibrio en tu vida. Para saber qué eneatipo eres mi consejo es que pongas en tu buscador de Internet: “test eneagrama personarte” y que, una vez dentro le des a la opción “comenzar el test” que tiene más de 100 preguntas que finalmente determinarán tu eneatipo, por eso te aconsejo que cuando lo vayas a realizar lo hagas con tiempo y respondiendo con sinceridad.
- Aplica tu eneatipo: Una vez ya conoces tu eneatipo, te invito a que busques información en libros, audios, videos, etcétera, ya que te ayudarán mucho a conocerte y entenderte y a la vez te aportará herramientas para saber qué evitar y promover en tu vida con el objetivo, no solo de salir del estado depresivo, sino de sentirte agusto y feliz contigo mism@
- No le des más vueltas: Seguro que si te paras a pensar tendrás claro el problema o los problemas que te ayudan a estar en un estado depresivo. El problema es cuando recurrentemente le damos vueltas a esos pensamientos y más que expresarnos estamos frecuentemente quejándonos sobre dichos problemas. Mi consejo es que te permitas hablar con amigos, con gente de confianza, e incluso con un psicólogo sobre lo que te angustia, para así darle rienda suelta a tus emociones y a la vez recibir comprensión y apoyo. También puedes escribir, o expresar tus emociones cantando, bailando, dibujando o como tú elijas, con el objetivo de darle lugar a esas emociones, de “sacarlas fuera” y luego decirle a tí misma “para, con estos pensamientos negativos”, voy a empezar a “ocuparme” y así no tendrá que estar diariamente “preocupad@” dándole vueltas a las cosas.
- Busca pensamientos positivos: Para eso, rodéate de gente que te aporte y no te reste, pon música alegre, pasea al aire libre, lee libros gusten, apúntate a actividades de las que disfrutes, ríete con una serie o película graciosa y permítete cada día, cuando estés en la cama pensar al menos en 5 cosas positivas que te hayan pasado o de las que hayas disfrutado. Si esto lo conviertes en un hábito, en pocas semanas estarás deseando tener ese rato de conexión positiva contigo mism@. Luego es cuestión, en el día a día, de ir fijándote en las cosas buenas que te pasan, de pararte a sentir esos momentos y de tenerlos como refuerzo positivo cuando te vengan pensamientos negativos o malos momentos.
- Pide ayuda: Son muchas las personas que vienen a consulta que llevan años con depresión y lo único que hacen para mejorar es “tomar sus pastillas” ya que piensan que no tienen capacidad de mejorar, y muchas veces lo único que les hace falta es una ayuda recurrente durante un tiempo para salir de su estado depresivo. A veces basta con ratos de quedadas con amigos, con charlas más profundas con un buen amigo, y otras es necesario ir a psicología, terapia gestalt, constelaciones familiares, PNL, mindfulness, etc. con el fin de poder expresar lo que uno lleva dentro, y empezar a sentir formas nuevas de ver las cosas, plantear cambios en la vida y soltar antiguas formas de pensar y actuar que condicionan la vida. También se puede recibir, por supuesto, ayuda de terapias que ayuden a encontrarte mejor de ánimo, en las que no tengas por que hablar o exponerte tanto, como son por ejemplo el reiki, la terapia cráneo-sacral, masaje relajante, shiatsu, acupuntura, etc. con el fin de cuidar tu cuerpo, sentir que te cuidan y a la vez permitir liberar las tensiones acumuladas por los pensamientos y emociones vividas en el día a día.
- Mejora tu resiliencia: Ya que esta es la capacidad de superar circunstancias traumáticas o negativas que acontezcan en tu vida aprendiendo de ellas y sintiéndote reforzada y mejor contigo mism@ una vez las has superado. Para ello promueve:
- Cuando haya un problema actúa frente a ellos: Por mucho miedo que te de, por muchos pensamientos negativos que vengan sobre lo que puede ocurrir si das el paso, muchas veces la depresión no es más que una forma de expresar “no me gusta esto en mi vida”, y más que esperar que las cosas cambien, tienes que ser tú quien haga algo.
- Repitete a tí mismo que los problemas y los contratiempos son pasajeros: Recuerda que nada dura para siempre. A veces solo hace falta parar, cerrar los ojos y respirar tranquilamente y ser consciente de ello.
- Crea un sistema de apoyo: Por el cual tengas a alguien que ofrezca su hombro para que puedas llorar cuando lo necesites y a la par se tú también un apoyo para aquella persona que lo necesite.
- Suelta apegos del pasado: Ya sea pensar siempre en tu difunta madre pidiéndole ayuda, ya sea recordando una y otra vez lo mal que te lo hicieron pasar tus padres o tu pareja, rememorando una y otra vez los “palos” que te dió la vida o añorando lo que pudo ser y no fue. No te castigues con cosas del pasado y no te machaques más a tí mism@. En estos casos es muy interesante ir a algún terapeuta que te ayude a expresar tus emociones sobre esos acontecimientos y a despedirte de esos pensamientos que tan solo amargan y perturban tu presente.
- Repitete a tí mismo que los problemas y los contratiempos son pasajeros: Recuerda que nada dura para siempre. A veces solo hace falta parar, cerrar los ojos y respirar tranquilamente y ser consciente de ello.
- Remedios naturales: Que realmente ayudan mucho a salir del estado depresivo y que te aconsejo que antes de tomarlos sin control pidas cita y se pueda valorar cuales son los que realmente serán más efectivos y no interaccionarán con medicación que ya puedas estar tomando:
- Probióticos: Ya sean tomados en el día a día con Kéfir, chucrut, encurtidos, yogur natural (de verdad, no de el de muchos supermercados), vinagre de manzana, algas como la espirulina, chlorella y kombu, también con pan de masa madre (de verdad), kombucha, kimchi, umeboshi, tempeh, miso, natto o kvass. También puedes comprar en herbolarios productos ya elaborados como:
- Microbiota Psico de laboratorios Equisalud
- Ergpyphilus Plus de laboratorios Nutergia
- Florafit de laboratorios Forza Vitale
- Curcuma con Pimienta Negra: La combinación de estos dos productos genera un gran efecto antiinflamatorio, que al ayudar a mejorar el estado del intestino, es un gran apoyo en estados depresivos crónicos, sobre todo en aquellos que se acompañan de inflamación y dolores, gracias a la curcumina que es un antidepresivo natural que ayuda a liberar serotonina y dopamina, que son esenciales para tener un estado de ánimo saludable, y a la vez la capsaicina de la pimienta estimula la secreción de endorfinas, que son las “hormonas de la felicidad”.
- L-Triptófano: Es un aminoácido esencial en la producción de ciertas proteínas y hormonas, como es en este caso, la serotonina. Ayuda mucho en la depresión y también en el insomnio, ya que al tomar L-Triptófano el cuerpo lo convierte en niacina, serotonina y melatonina. Ten en cuenta que hay alimentos ricos en este aminoácido, como las almendras, el aguacate, los dátiles, las pipas de calabaza, el sésamo y en frutas como la papaya, el mango y los plátanos.
- Hipérico o hierba de San Juan: De gran efecto antidepresivo, sobre todo en mujeres, aunque en hombre es también muy efectiva, siendo muy importante saber que interacciona con medicamentos para la depresión y ansiedad, por lo que NO PUEDEN tomarse conjuntamente.
- Omega-3 EPA DHA: Ya que ayuda mucho a mejorar el sueño, a regenerar los tejidos y a facilitar un estado metabólico equilibrado que facilitará que el organismo y el sistema nervioso se encuentren en mucho mejor estado para afrontar los cambios necesarios para salir de la depresión. Recuerda que hay alimentos ricos en omega 3 como el pescado (que no sea de piscifactoría) las nueces, quinoa, avena, aceite de oliva y también en las frutas y verduras.
- Probióticos: Ya sean tomados en el día a día con Kéfir, chucrut, encurtidos, yogur natural (de verdad, no de el de muchos supermercados), vinagre de manzana, algas como la espirulina, chlorella y kombu, también con pan de masa madre (de verdad), kombucha, kimchi, umeboshi, tempeh, miso, natto o kvass. También puedes comprar en herbolarios productos ya elaborados como:
- Escucha a tu corazón: No olvides lo importante que es que busques ratos para tí, para poder parar y escucharte, ya que en algunas ocasiones la depresión es una forma que tiene la mente de hacerte ver que vives una vida que no te gusta, ya sea porque no eres feliz con tu pareja o tu trabajo, porque dependes mucho de alguna o algunas personas de tu alrededor, por sostener a gente “parasitaria o tóxica” a tu lado, por hacerte el fuerte, por no saber decir que no, y un largo etcétera que muchas veces por el acelero del día a día y sobre todo por el miedo del cambio y de lo que podría pasar no te atreves a confrontar. Y es ahí donde, es importante que seas consciente de lo que te pide tu corazón sin dejarte influir tanto por los pensamientos recurrentes que te quitan las fuerzas para dar ciertos pasos. A veces no es fácil y por eso te recuerdo lo importante que es pedir ayuda, a gente cercana, a profesionales, estando dispuest@ a escuchar las verdades que te dicen, y a ir poco a poco o de golpe generando los cambios que sabes que necesitas en tu vida.
Espero de corazón que esta información te haya ayudado y que te anime a darte cuenta que se puede hacer mucho para mejorar, y que solo es cuestión de proponérselo y de ir dando pasos.