Cervicaglia

¿Qué es una cervicalgia y cuales son sus síntomas?

La cervicalgia es el dolor que aparece en la zona de tu nuca, cuello y hombros y que puede extenderse hacia tu cabeza, escápulas (omóplatos o paletillas) y brazos.

Es un problema que afecta por encima del 78% de la población mayor de 40 años en algún momento de su vida y que es más frecuente en mujeres que en hombres. 

Frecuentemente está relacionado con 3 situaciones: Un sobreesfuerzo, estrés y el sedentarismo, siendo muy común que lo sufran aquellas personas que han realizado una tarea que les ha sobrecargado o que no están acostumbrados a realizar. También las personas que sienten acelero en su día a día, hiperexigencia o sensación de que les faltan horas al día o que trabajan más de 6 horas sentados en oficina o conduciendo y que combinan su trabajo con una vida sedentaria o con actividades donde no se mueven, como ver la tele, mirar el móvil, jugar con el ordenador, etc.

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Los síntomas que genera suelen sen:

  • Dolor en la zona de cuello y hombros
  • Limitación de movilidad o dolor al realizar movimientos
  • Rigidez de cuello
  • Dolor de cabeza, que se queda en la zona posterior o que se irradia hacia la frente o las sienes.
  • Hormigueos (parestesias) en los brazos y manos
  • Calambrazos hacia los brazos y manos (neuralgia cervico-braquial)

En algunos casos, pero con mucha menos frecuencia, el dolor de cuello también puede acompañarse de:

  • Náuseas y vómitos
  • Pitidos en los oídos (tinnitus o acúfenos)
  • Cansancio y debilidad de brazos
  • Trastornos visuales
  • Mareos o vértigos
  • Fiebre

¿Qué puede causar dolor en el cuello?

Las causas más comunes del dolor del cuello, y por lo que más vemos a pacientes en consulta para tratamientos de fisioterapia, son:

  • Posturas mantenidas: Pero no porque te sientes en mala postura, o porque la almohada esté muy alta o sea demasiado dura, sino a que si mantienes mucho tiempo una postura fijada, como por ejemplo estar sentad@ o de pie quiet@ con el cuello mirando hacia abajo, aparecerá dolor, y si esa postura se mantiene dias, semanas y meses, es normal que el cuerpo se queje. Este tipo de dolor mejorará cuando salgas de esa postura mantenida y te muevas, por eso, es recomendable que tengas en cuenta que el origen de ese dolor “NO ES UNA CONTRACTURA” , la cual te impediría mover el cuello, sino una tensión muscular y una falta de oxigenación de esa zona, que al moverla reducirá su dolor. Igualmente pasa si sujetas mucho una bolsa de la compra, que al tiempo te duelen los dedos, pero no porque tengas contracturas o se vayan a romper, sino por la tensión y la falta de oxígeno que tienen, y lo que hacemos todos cuando sentimos este dolor es soltar la bolsa y mover los dedos, nadie se toma un antiinflamatorio para calmar ese dolor. Así que te propongo que de vez en cuando cuando vayas a estar en esa postura te muevas y si además de esto, varias veces en semana haces algún tipo de actividad física, el dolor remitirá hasta desaparecer de tu día a día.

     

  • Falta de actividad física: Son muchos los pacientes que acuden a la consulta, culpado a sus “contracturas” del dolor y cuando les exploro vemos que los movimientos de su cuello son amplios y sin limitación alguna, y teniendo en cuenta que una “contractura” es un acortamiento de un músculo, claramente debería haber algún movimiento limitado y de no haberlo, hay que pensar que lo mismo el problema no es la “contractura” sino que le pedimos al cuello más de lo que le damos y como el cuello es una estructura móvil, lo que más le ayuda es que le muevas con algún tipo de actividad aeróbica, como trotar, zumba, batuka, aerobic y mil modalidades más que si practicas te harán ver claramente cómo mejorará tu cuello cuando lo muevas y le ayudes a eliminar esas tensiones acumuladas por el día a día.
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  • Estrés: Si te mueves y haces ejercicio, pero estás gran parte de los días acelerad@y con estrés, es normal que tu cuello, que te acompañará toda tu vida, te avise y te diga “ehhhhh…así no vamos bien” y el problema muchas veces es que muchos pacientes prefieren tomar un antiinflamatorio e incluso un relajante muscular, antes que pararse a pensar que podrían hacer para modificar esa situación o situaciones que generan la tensión y en caso de no poder encontrar solución, solicitar ayuda. Son muchos los pacientes que vienen con el cuello tenso y cargado por sentirse explotados en su trabajo, por tener que estar pendientes de todo, por no permitirse decir no o simplemente por no tener ni un ratito para ellos mismos en toda la semana.

     

  • Sobreesfuerzos: Tanto por haber hecho algo a lo que no estamos acostumbrados, como una mudanza, limpieza profunda de casa, una excursión con una mochila pesada, mover un gran peso, etc. como por hacer esfuerzos mantenidos de forma recurrente trabajando en un almacén, carnicería, el campo, cuidando de un familiar discapacitado o cualquier tipo de situación donde notemos que estamos exponiendo a nuestra espalda y nuestro cuello a una situación de sobrecarga.
  • Problemas posturales: Debido a que tengas un problema en los músculos de tus ojos, en el contacto de tus dientes o el estado de tu mandíbula o bien en tus oídos, los cuales son captores posturales que mandan información al cerebro sobre cómo colocar tu cuello y espalda, y si dicha información no es correcta, porque hay un problema en alguno de ellos, el cerebro interpretará que tiene que llevar más tensión a algunas zonas más que a otras y eso facilitará la aparición de dolor. En este tipo de problemas es frecuente ver que la persona tiene la cabeza inclinada o girada y si la posicionas centrada, la persona siente que está torcida, mientras que si le pides que se relaje, vuelve a poner su cabeza y cuello en una postura inclinada o girada, pero su sensación es que la tiene centrada.

     

  • Accidentes de tráfico: Sobre todo aquellos en los que, la persona que sufre el accidente, no ve previamente que le van a golpear, por lo que no tiene tiempo para tensarse y protegerse. Este tipo de impacto genera una reacción de tensión en los tejidos blandos y de inflamación y que requerirá de terapia manual y de ejercicios terapéuticos para eliminarse sin problemas. Si es cierto, que me gustaría aprovechar para informar que ya está demostrado científicamente que la “rectificación cervical” tan asociada a los accidentes de tráfico, latigazos cervicales o “whiplash cervical”, realmente no tiene relación, ya que muchos que no han sufrido accidentes de tráfico tienen rectificación cervical y por otro lado muchos pacientes, después de recibir fisioterapia y quedarse perfectamente y sin secuelas, mantienen la rectificación cervical.

     

  • Hernias discales, protusiones, rectificación cervical, artrosis y pinzamientos: Son muchos los pacientes que acuden a consulta asociando que como tienen esos diagnósticos, son la causa de su dolor, pero hay que saber que son muchísimos los casos de personas que no tienen ningún tipo de dolor y que tienen hernias, protusiones, rectificación de cuello, artrosis y pinzamientos y no tienen ningún tipo de dolor. Y más todavía los que vienen a consulta con esos diagnósticos y en pocas sesiones se quedan como nuevos y con cambios de rutina en su día a día no vuelven a tener problemas de cuello fuertes aun teniendo sus hernias, protusiones, pinzamientos, artrosis y rectificación de cuello.

Dudas frecuentes

Es bueno que acudas a tu médico o fisioterapeuta de confianza si notas que tu dolor de cuello:

  • Se mantiene 24 horas y no mejora ni empeora con nada
  • Te despierta por la noche
  • No mejora con medicación
  • Genera gran rigidez cervical que te impide mover tu cuello.
  • Hay pérdida de sensibilidad en cara, cabeza, cuello y/o brazos

También si tu dolor de cuello está asociado a:

  • A un traumatismo en la espalda, cuello o cabeza previo al dolor
  • Fiebre
  • Pérdida de peso inexplicable
  • Anemia
  • Dolor de cabeza muy intenso
  • Alteración del estado mental
  • Náuseas y vómitos frecuentes
  • Antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes
  • Precedentes de tumor, infecciones o enfermedades autoinmunes.

Clínicamente consideramos que un bebé tiene braquicefalia cuando el ancho de su cráneo, es decir la distancia de oreja a oreja supera el 81% con respecto al largo, que va desde la frente a la nuca.

Si miras a tu bebé podrás ver que su cabeza está como aplanada en la parte trasera, lo cual hace que, vista de frente, su cabeza parezca más ancha y si la ves de lado, más alta.

También podrás observar que la parte de atrás de su cabeza es mucho más ancha que su frente.

Aun así, vuelvo a insistir en que lo mejor para confirmarlo es que acudas a tu pediatra o fisioterapeuta especializado de confianza para que lo confirme.

Los mejores consejos que te puedo facilitar si te duele el cuello, son estos:

  1. Acude a tu fisioterapeuta: Para que pueda valorar cual es la causa de tu dolor y así poder realizar el tratamiento más adecuado y darte recomendaciones adaptadas a tu tipo de dolor.

  2. Calor seco: Ya sea con una almohadilla eléctrica o con un saco de semillas.

  3. Crema: De efecto calmante y calor, que puedes encontrar en herbolarios, parafarmacias, farmacias y por supuesto, en internet.

  4. Magnesio: Ha demostrado ser un gran aliado cuando el dolor es crónico. Puedes encontrarlo en farmacias, parafarmacias, herbolarios y por internet. Para los dolores musculares, ciáticas e incluso fibromialgia y fatiga crónica, el mejor es el Citrato de Magnesio y el Bisglicinato de Magnesio, siendo lo recomendable tomar 400 mg al día. Pero si tienes problemas de riñón es importante que antes hables con tu médico y que no lo tomes si tienes insuficiencia renal.

  5. Automasaje: No solo en la zona que te duele sino también en las zonas de alrededor, para ello es aconsejable seguir alguna guía, como los automasajes descritos por fisioterapeutas en Youtube.

  6. Estiramientos: Que asociados a la respiración, no solo estiran tus tejidos blandos, sino que aumentarán tu movilidad , lo cual es de gran importancia cuando el dolor de cuello es recurrente, ya que ayuda también a reducir los síntomas asociados a procesos inflamatorios.

  7. Muévete: Muchos dolores de cuello vienen asociados a pasar muchas horas sentados o manteniendo una postura mucho tiempo, por eso, no solo te recomiendo que hagas los típicos ejercicios de cuello para moverlos, sino que te invito a que te muevas tú, que vayas a trotar, coger la bici, apuntarte a un gimnasio, ir a aerobic, zumba, batuka, o apúntate a pilates, yoga, baile, algo donde que te guste y de lo cual disfrutes.

  8. Baja el estrés: o si no puedes bajarlo, busca alguna forma de compensarlo, hay personas que meditan, otros se apuntan a actividades lúdicas como baile, yoga, pintura, marcha nórdica, etc. Hay mil formas, pero lo importante es que un día te pares un poco, cierres tus ojos y respires varias veces de forma tranquila, para luego pensar en tu cuello, sentirlo y preguntarte pensando en tu cuello ¿Qué me estás pidiendo con ese dolor? ¿Qué quieres que cambie en mi día a día? Y estoy seguro que encontrarás la clave, ahora la pregunta es ¿te atreverás a hacerle caso a tu cuello? Yo confío en que sí.

  9. Si pasas muchas horas sentado: Coloca un rulo para tu zona lumbar, como el rodillo original de mckenzie con arnés, mira que tu pantalla del ordenador quede frente a tus ojos, que no esté colocada de manera que tengas que estar con el cuello girado, si tienes que leer muchos documentos, procura que estén a la altura de tus ojos, usando un atril. En resumen, cuidar la ergonomía de tu puesto de trabajo para reducir la carga todo lo que puedas. Yo uso el rulo lumbar y se nota muchísimo la descarga en el cuello.

Tienes dos formas principalmente:

  1. Medicación: Usando algún antiinflamatorio o relajante muscular, recomendado por tu médico. Siendo el antiinflamatorio el que más suele usarse y mejores resultados da.

  2. Acudir a tu fisioterapeuta: Para que pueda valorar realmente de donde viene el problema y así, no solo te calme el dolor rápidamente, sino que además podrá darte una serie de pautas para evitar que se repita, sobre todo si suele ser un dolor recurrente.

A parte de esto, puedes echarle un vistazo al apartado que está más arriba sobre:  ¿Qué es bueno para el dolor de cuello y nuca?”