Ansiedad

¿Qué es?

La braquicefalia, también descrita como braquiocefalia, es el aplanamiento, más o menos simétrico, de la parte posterior de la cabeza de un bebé, Es decir, que es cuando notas que tu bebé no tiene la cabeza redondita del todo, sino que le ves la parte de atrás aplanada o aplastada.

Este aplanamiento de la región occipital puede ser leve, moderado o severo, siendo lo más común las dos primeras.

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tipos de trastornos de ansiedad

Ansiedad generalizada: En la que la persona se preocupa excesivamente por muchas cosas, lo cual suele generar pensamientos negativos, catastróficos y por lo tanto comentarios frecuentes relacionados con el miedo o con la necesidad de controlarlo todo: “ten cuidado” “llámame cuando llegues” “mira que si pasa”, “hazme caso”, “hoy no me has llamado”, etc. Este tipo de trastorno genera: Dolor en el pecho, dolor de cabeza, cansancio, tensión muscular y dolor de estómago. La sensación de la persona es que es como una carga para los demás o por otro lado que necesitan tener todo controlado.

Fobias: Que es cuando una persona siente miedo intenso frente a situaciones específicas o a cosas que normalmente no son peligrosas, como por ejemplo tener fobia a los perros, a ir en los asientos de atrás del coche, a las alturas, a hablar en público, a los lugares cerrados o con mucha gente, etc. Este tipo de miedos hará que la persona evite estas situaciones.

Trastorno de ansiedad por separación: Que aparece en la etapa infantil de la vida y que viene dada por una ansiedad excesiva en el peque frente a situaciones de separación de uno o ambos padres, o también con personas que ejerzan la figura de protección, como los abuelos, la profesora o un hermano mayor.

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Trastorno de pánico o ataque de angustia: En la que la persona tiene una crisis de ansiedad o de miedo de forma espontánea y sin que nada tenga que estar ocurriendo. Puede llegar  incluso a generar la sensación de muerte súbita, sin que haya ningún tipo de causa que la esté generando. En este tipo de casos es normal que después de varias crisis la persona tenga ansiedad anticipatoria, es decir, que viven con la preocupación y el miedo de la aparición de una futura crisis debido a que aparecen sin causa justificada.

Trastorno obsesivo compulsivo: (TOC) Que genera pensamientos negativos y compulsiones, que son acciones que se llevan a cabo para calmar dichos pensamientos, por ejemplo: “tengo que pisar las baldosas claras”, “tengo que abrir y cerrar la puerta 5 veces”, “hay que dejar cerradas todas las puertas”, etc. Esto genera un estado de intranquilidad ya que en caso de no hacerlo, la persona siente que algo malo o muy malo ocurrirá.

Trastorno de estrés postraumático: (TEPT) En el que la ansiedad aparece después de haber sufrido una situación traumática o aterradora en el pasado, que generarán en la persona pensamientos y recuerdos recurrentes de la situación, pesadillas y temor constante.

Dudas frecuentes

Como fisioterapeuta especializado en terapias integrativas, son muchos los pacientes que acuden con ansiedad a la consulta y normalmente las técnicas y métodos que mas ayuda aportan es combinar:

  1. Masoterapia y liberación miofascial: En zonas donde normalmente se acumula la carga de la ansiedad, que suele ser la zona de la mandíbula, el pecho y esternón y la zona abdominal, ayudando así a que mejore mucho la sensación de tensión y carga acumulado y permitiendo así afrontar las cosas de forma muy diferente.

  2. Liberación de los puntos de Chapmann: Sobre todo los relacionados con la región esternal y de pecho, lo cual ayuda muchísimo a notar una gran mejora en la sensación de opresión en pecho y ahogo.

  3. Estudio y optimización de la microbiota intestinal: Que está íntimamente relacionada con la liberación de serotonina y otras hormonas y que a la par ayuda a bajar los niveles de cortisol (hormona del estrés) en sangre. Logrando un estado mental de tranquilidad y bienestar. Todavía hoy me sorprende la cantidad de pacientes que han acudido a consulta y que con un tratamiento adecuado de productos naturales combinado con cambios dietéticos han notado mejoras muy altas en sus síntomas de ansiedad y encima dicha mejora se ha mantenido a lo largo del tiempo incluso enfrentándose a situaciones de estrés.

  4. Estudio y equilibración endocrina: Ya que en algunos casos, el problema de la ansiedad viene dado por un desequilibrio en los niveles de estrógenos, lo cual, no solo provocará síntomas de ansiedad, sino que también dará problemas de menstruación, estreñimiento, bajo líbido sexual, dolores musculares recurrentes, dolores de cabeza antes, durante o después de la menstruación, síndrome premenstrual y/o muchas ganas de comer dulces o chocolate.

  5. Liberación psomatoemocional: Combinando técnicas manuales con dinámicas que permiten al paciente liberarse de emociones reprimidas, de tensiones acumuladas y que facilitan nuevas estrategias para plantear el día a día de una forma cada vez más empoderada.

  6. Técnicas para aquietar la mente: Con el objetivo de estar en el “aquí y ahora”, ya sea mediante meditación, respiraciones pranayama, relajación guiada, terapia cráneo-sacral o inducción miofascial. Ya que muchas veces es necesario poder estar en un estado de conexión con un@ mism@ para poder encontrar las verdades que subyacen por debajo del manto de la ansiedad.

En muchos casos, se le recomienda al paciente que acuda de forma conjunta a psicología, terapia gestalt, constelaciones familiares, PNL (Programación Neuro Linguística) mindfulness y en otros casos las recomendaciones van más encaminadas por el uso del ejercicio aeróbico, yoga, actividades en grupo, aventuras un@ sol@, y un largo etcétera que dependerá de cada paciente, con el objetivo no solo de mejorar la ansiedad sino de encontrar nuevos hábitos de vida que hagan que la ansiedad desaparezca.

Los signos y síntomas de la ansiedad son:

  • Nerviosismo, agitación o tensión.
  • Sensación de peligro inminente
  • Pánico y catastrofismo
  • Pensamientos negativos sobre el futuro o lo que pasará.
  • Pensamientos negativos frecuentes en el día a día.
  • Aumento del ritmo cardíaco, más conocido como palpitaciones (taquicardia)
  • Aumento del ritmo respiratorio (taquipnea)
  • Opresión en el pecho, garganta o estómago
  • Sudoración
  • Temblores
  • Cansancio
  • Problemas para concentrarse
  • Insomnio o trastornos del sueño
  • Problemas digestivos (estreñimiento, diarreas, acidez, reflujo, pesadez de estómago)
  • Necesidad de evitar las situaciones que generan ansiedad.
  • Cambios de humor con crisis irritabilidad y de rabia.

La ansiedad, mantenida a lo largo de los años, provoca reacciones sobre diferentes partes del organismo, como paso a comentarte a continuación :

  • Cerebro: El cual termina modificando las sustancias químicas que libera generando desequilibrios en el sistema nervioso central, en el sistema neurovegetativo, que controla funciones involuntarias y por asociación, en el sistema nervioso periférico que llega a cada rincón del cuerpo.. Igualmente se generan modificaciones reales en áreas cerebrales relacionadas con la memoria a corto y largo plazo, afectando de forma negativa. Sin olvidar la estrecha relación que hay entre el sistema nervioso y el sistema inmunológico y endocrino, por eso es frecuente encontrar mujeres con ansiedad que presentan problemas con la menstruación y/o problemas de tiroides, dolores recurrentes o síntomas digestivos crónicos, como el estreñimiento, que no mejoran con medicación.

  • Sistema inmunitario: Ya que el estrés mantenido repercute directamente sobre este sistema inmune, cuya situación mermada facilitará procesos de infección, inflamación y dolor. Por lo que es frecuente ver a pacientes con ansiedad que sufren dolores en varias zonas del cuerpo y problemas de garganta, herpes labiales recurrentes y/o problemas digestivos recurrentes, entre los que destaca el estreñimiento y la acidez de estómago. 

  • Reacciones cutáneas: Es frecuente encontrar pacientes que presentan, junto con la ansiedad, eczemas, dermatitis e incluso psoriasis. Dichas crisis aparecen o aumentan durante la crisis o tras haberla sufrido.

  • Tensiones musculares: Debido a la sensación de intranquilidad que genera la ansiedad. Este tipo de tensión facilitará que haya rigidez matutina, dolor de cabeza y cuello e incluso la sensación de levantarse como si te hubiera aplastado un camión.

  • Sistema Circulatorio: Debido al estado de estrés que genera la ansiedad, el organismo se adapta aumentando la presión sanguínea, produciendo más cortisol y aumentando el ritmo cardíaco, lo cual a largo plazo podría provocar problemas de hipertensión, arritmias y afecciones cardíacas.

  • Sistema Digestivo: El estrés mantenido generará en muchos casos acelero a la hora de comer, y esto combinado con que se mastica rápido hace que con el tiempo sea frecuente que aparezca acidez y pesadez de estómago. Si se mantiene en el tiempo se sabe que facilita la aparición del “síndrome de colon o intestino permeable” que provoca alteraciones metabólicas y respuestas autoinmunes que pueden dar la cara con dolores generalizados, migraña, problemas de tiroides, dermatitis y eczemas, fatiga y/o depresión. Además de esto, se sabe que cuando hay una cantidad excesiva de cortisol (la hormona del estrés) en sangre, el hígado produce más glucosa (azúcar en sangre) lo cual, si hay asociada una diabetes, puede generar problemas de salud.

  • Sistema Respiratorio: Los estados mantenidos de ansiedad facilitan que haya tensión en la garganta, lo cual provocará irritación o incluso voz ronca. También se ha demostrado la relación que las personas que tienen asma, tienen una mayor probabilidad de experimentar ataques de pánico.

Personalmente he cambiado muchas cosas a nivel personal y profesional para no seguir el ritmo que se marca y poder vivir así tranquilamente, pero sé que lo normal, en la sociedad en la que estamos es sentir que hay en nuestro interior un cierto acelero e intranquilidad. En situaciones normales no hay problema y se gestiona bien con momentos de relajación, de socialización, de deporte o de desconexión, pero hay situaciones en las que esta situación desborda a la persona y es ahí cuando es recomendable poner atención e ir a algún profesional que pueda ayudarnos.

Te enumero a continuaciones 10 situaciones que deberían hacerte pensar que sería recomendable pedir ayuda para combatir tu ansiedad:

  1. Te preocupas demasiado y esto afecta en tu trabajo, tu familia, tu vida social y vida de pareja.
  2. Los miedos y preocupaciones te causan malestar y te resulta difícil controlarlos.
  3. Sueles tener pensamientos catastrofistas o de miedo inminente aunque no haya motivos para ello.
  4. Piensas frecuentemente en el futuro, con pensamientos que te aceleran, te ponen nervios@ y te intranquilizan.
  5. Tienes la necesidad de controlar lo que ocurre a tu alrededor y a las personas con las que convives, haciendo muchas preguntas, con llamadas o mensajes por whatsapp de forma recurrente.
  6. Si tienes hij@s te harán comentarios como “Qué pesad@ eres” “Ya estás con lo mismo” “por favor no estés tan encima mía”
  7. Te sientes deprimid@ e intentas calmarlo con la comida, el tabaco, el alcohol o el tener que estar siempre haciendo algo sin parar.
  8. Tienes pensamientos negativos sobre tí y sobre las situaciones donde te encuentras, ya sean laborales, familiares, de amistad o de pareja, pudiendo incluso tener pensamientos de suicidio o ganas de morir.
  9. Notas a veces opresión y/o palpitaciones en el pecho.
  10. Necesitas tomar pastillas para estar tranquil@ durante el día o para dormir.

Lo normal es que se utilice algún tipo de benzodiacepinas, que son medicamentos ansiolíticos,los cuales se usan muy frecuentemente. La pena de esto es que, se sabe científicamente, que estos ansiolíticos ESTÁN CONTRAINDICADOS usarlos más de 2 o 3 meses y es muy frecuente ver a pacientes que acuden a mi consulta que llevan “AÑOS” tomándolos.

Las benzodiacepinas más utilizadas son:

  • Diazepan.
  • Lorazepan
  • Alprazolam
  • Bromazepan
  • Clonazepan

Si no estás tomando medicación genial, y si lo estás haciendo, lo que te animo es que tengas en cuenta estas recomendaciones para que, con el tiempo, puedas dejar de tomarlas.

  1. Ve a terapia: Ya sea con un psicólog@, en terapia de grupo, con PNL, (Programación Neuro Linguística) terapia Gestalt, Constelaciones Familiares, etc. Ya que de esta manera tendrás un guía que te ayude a entender y ver lo que muchas veces no sabemos, para que de esta manera puedas encontrar el porqué de la ansiedad y el para qué aparece en tu vida. Muchas veces pensamos que la ansiedad es una enemigo al que hay que callar y amordazar, y por el contrario, en muchos casos es una gran amiga que te avisa que hay algo que no es coherente en tu vida y que te pide encarecidamente que cambies para que puedas ser feliz, para algunos pacientes su ansiedad representaba el deseo de expresar “soy homosexual y no quiero esconderme”, para otras el mensaje era “mamá ya no puedo con tanta negatividad, elijo vivir mi vida y te quiero” o “voy a dejar de querer teneros contentos aunque eso suponga quedarme sol@”. Y es que la ansiedad tiene un mensaje que puede ir cambiando y que es importante que conozcas.

  2. Cuida tu alimentación: Ya que se sabe que es la base de un buen estado emocional, y aunque puedas pensar que no tiene mucha relación, una adecuada alimentación ayuda muchísimo a que tu intestino regule una serie de hormonas muy implicadas en tu ansiedad. Son cientos y cientos los pacientes que han acudido a consulta por ansiedad que al darles pautas para cambiar su dieta han notado un gran cambio en su estado de ansiedad. Principalmente recomiendo una “dieta alcalina” o “dieta antiinflamatoria”, de la cual te puedo informar si vienes a consulta o sobre la que puedes encontrar muy buena información si miras en Youtube.

  3. Ve a actividades en grupo: Donde te sientas parte de algo, siendo muy importante que sea algo que te guste, cómo hacer yoga, pilates, escalada, senderismo, pintura, baile, etc. Por supuesto también se recomienda quedar con amigos y/o con la familia para pasar buenos ratos. La idea es promover que hagas algo fuera de tu rutina diaria y si encima es con gente desconocida, con el paso de los días podrán convertirse en grandes amig@s y para eso a veces, solo hace falta que te abras.

  4. Organiza tu día: Ya que en muchos pacientes con ansiedad que trato es muy frecuente que “les falten horas al día” o tengan el día “lleno de compromisos” ya sean porque trabajan más de lo que deben, por que “no saben decir no” a asuntos familiares o porque se involucran en demasiadas cosas que luego les hace sentirse acelerad@s y fatigad@s.

  5. Relaja tu mente: Pero no vale hacerlo con la tele o el móvil o simplemente tumbandose en la cama. La idea es que aprendas a decirle a tu cerebro “oye, ve más lento” o “no voy a dejarte pensar en esto, vamos a pensar mejor en esto otro”. Para eso hay personas que les gusta ir a meditación, yoga, taichi, qi-gong, que son actividades en grupo que ayudan a aquietar la mente y estar centrados en el “aquí y ahora”, lo cual es una gran idea. Y si no te es posible ir, también puedes coger la costumbre de utilizar tu respiración, la respiración pranayama, meditar o utilizar relajaciones guiadas, ya sean de Jacobson o de otro tipo, con el fin de acostumbrar a tu cerebro que quien guía tu vida eres tú, no él.

  6. Escritura: Muchas veces, por no tener con quien compartir lo que uno siente, por no querer molestar o ser “pesad@” con los que nos rodean, o simplemente por que no tenemos a nadie de confianza con quien compartir nuestros pensamientos y vivencias, “nos las callamos, tragamos y recocemos dentro”. En este tipo de situaciones o simplemente por que te guste escribir, es muy recomendable tener un diario en el que puedas expresar tus pensamientos, emociones y vivencias del día, para de esta manera “sacarlas” fuera y no dejar que se queden en tu interior.

  7. Repasa el día: Por la noche, cuando te acuestes, piensa en las cosas buenas que te han pasado, desde las simples que no valoramos, “tengo el frigorífico con comida” “que bien huelen estas sábanas de la cama” “estoy viv@” a cosas que realmente hayan ocurrido y que te hayan aportado bienestar “ha sido un buen día de trabajo” “he cenado algo muy rico” “mi hij@ está feliz” “he visto a mi vecina y me ha gustado pararme a hablar con ella”. Ya que muchas veces dejamos que la mente nos perturbe con pensamientos negativos al acostarnos y muchas veces cuando te levantas, y es ahí cuando tienes que demostrarle que también hay cosas muy buenas rodeando tu vida.

  8. Duerme bien: Ya que el buen descanso es clave cuando quieras sentir tu cuerpo y tu mente en equilibrio. Para eso si quieres te invito a que visites el apartado de “insomnio” y que tengas en cuenta las recomendaciones que te doy para regular el sueño de forma efectiva.

  9. Conecta con la naturaleza: Ya sea yendo a la playa, a la montaña, a un río cercano a tu localidad o simplemente sentándote en un banco de un parque que haya cerca de donde vives o trabajas. Mirar los árboles, escuchar el movimiento de sus hojas, sentir la brisa o escuchar los pájaros, generan en la mente un estado de quietud casi mágico, que ayuda muchísimo a desacelerarse. Y cuando lo hagas varias veces, te verás deseando ir a ese “rinconcito especial» que tanto te ayuda a reconectar contig@ mism@.

  10. Haz ejercicio: Y ya sabes que si encima lo haces con más gente mejor que mejor. Ten en cuenta que mover el cuerpo es una forma maravillosa de liberar hormonas de la felicidad, de liberar tensiones, de acostumbrar a tu corazón a bombear sangre con “palpitaciones sanas”, sintiendo como tus pulmones se llenan de aire “sin agobios” y sobre todo, el ejercicio te ayudará a sentirte viv@.

  11. Comparte vida con una mascota: Ya que os aportaréis mucha compañía, apoyo y cariño. Sobre todo si pasas tiempo sol@.

  12. Productos naturales: La naturaleza nos brinda plantas y principios activos que realmente son muy efectivos y determinantes a la hora de lidiar con la ansiedad:

    1. CBD o Aceite de cannabidiol: El cual es de gran ayuda, cuando hay ansiedad fuerte o que aparece sin asociación alguna. También ha demostrado ser efectivo en personas con ansiedad crónica. 
    2. Hipérico, hierba de San Juan o St. Johns Wort: Que es realmente muy efectiva en todos los procesos relacionados con la ansiedad, pero que no puede tomarse si ya estás con antidepresivos o ansiolíticos ya que interactúa con ellos.
    3. Melissa: La cual te recomiendo en extracto o en cápsulas, para que realmente sea más efectiva. Además lo bueno que tiene la melisa es que no interacciona con ansiolíticos y antidepresivos, por lo que se puede tomar conjuntamente sin problema alguno. 
    4. Plantas adaptógenas: Que ayudan mucho al sistema neurovegetativo a estar en equilibrio. Aquí tienes varias posibilidades: Regaliz, rhodiola, ashwagandha, eleuterococo, schisandra, bacopa, moringa, cordyceps, reishi y el maitake.Siendo para mi las mas recomendables: Rhodiola, schisandra y las setas combinadas (maitake, reishi y cordyceps)
    5. Aceites esenciales: Como el de lavanda, jazmín, rosa, canela o la angélica. Que puedes echar en la almohada o aplicarlos en las sienes y las alas nasales para notar cómo te ayudarán de forma automática.

  13. Productos naturales ya elaborados: Que combinan diferentes tipos de sustancias y plantas para ayudar mucho con los síntomas de la ansiedad. Entre ellos destaco los siguientes:
    • Yap 21 de laboratorios Equisalud: Ideal para personas que sufren ansiedad e insomnio, siempre y cuando no estén embarazadas o estén tomando medicación para la hipertensión.
    • Balance emocional de laboratorios Equisalud: Que aporta hipérico, rhodiola, ashwagandha, l-teanina, Vitaminas B y C y Zinc.
    • Adrenal success de laboratorios Solaray: Que combina rhodiola, ashwagandha, eleuterococo, schisandra, cordyceps, reishi, maitake y le-tanina, entre otros. 
    • Vectiseren de Laboratorios Nutergia: Que contiene rhodiola, triptófano, magnesio, zinc, cromo y vitaminas del grupo B.

Recuerda que antes de tomar un producto, es recomendable que consultes si interacciona con alguna medicación que estés tomando o si es recomendable para tu caso.